La líder de la oposición bielorrusa Svetlana Tichanóvskaya participó por video en la sesión de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo. Agradeció el apoyo de los diputados, que habían publicado una declaración unánime sobre la situación en Bielorrusia la semana pasada, en la que se exigió nuevas elecciones.

No es una batalla geopolítica

Se trata de la dignidad de los bielorrusos, de la autodeterminación y de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos; no se trata de “geopolítica, sino de democracia”, dijo Tichanóvskaya desde Vilnius, la capital lituana donde encontró refugio. Agregó que lo que se puede ver en las calles de su país es una revolución pacífica, pero no una lucha entre fuerzas pro o anti-rusas, ni tampoco un forcejeo por el acercamiento hacia la UE: “Una nación se esfuerza por elegir libremente a sus líderes y decidir su propio destino”, aseguró.

Para la oposición, esta distinción es vital: se defiende contra una narrativa propagada por Moscú, pero también por el propio Lukashenko, según la cual Occidente quiere sacar a Bielorrusia de la esfera de influencia rusa y convertirla en una segunda Ucrania. El presidente sigue contando historias sobre fuerzas extranjeras en las fronteras de su país. Tichanóvskaya y sus partidarios contraponen su exigencia de elecciones libres y justas.

La líder de la oposición también destacó que Bielorrusia es parte de Europa cultural, histórica y geográficamente. En entrevista con DW, Tichanóvskaya también expresó su disgusto por las últimas imágenes de Alexander Lukashenko empuñando un arma: “No puedo comentar nada al respecto, porque es terrible. Y no sé qué pasará en los próximos días. Pero sé lo que ocurrirá en el futuro: nuestro pueblo no cejará, ha despertado y quiere una nueva Bielorrusia “.

También elogió la respuesta internacional: “Hemos recibido mucho apoyo de todos los países. Muchos líderes políticos se han puesto en contacto conmigo y han prometido su apoyo a nuestros ciudadanos. Se sienten inspirados por ellos, y estoy segura de que están haciendo todo lo posible por ayudar”. Sin embargo, la líder de la oposición es cautelosa a la hora de aportar detalles sobre el futuro.

Rusia lleva mucho tiempo en Bielorrusia

A pesar de todos los llamamientos a la no injerencia de todas las partes, Rusia hace mucho que está activa en Bielorrusia, dijo el eurodiputado polaco Jacek Saryusz-Wolski. Este criticó la sesión de la UE por no mencionar a Rusia. Según él, hay que llamar a las cosas por su nombre, porque sin el apoyo de Moscú, el régimen de Minsk ya no sería viable: “Rusia ha intervenido durante mucho tiempo de forma híbrida, a través de asesores militares, en la televisión estatal, con los servicios secretos”.

Los Verdes también enfatizaron que no hay que ser ingenuos, ya que Moscú ya está muy involucrado en Bielorrusia y la influencia del Kremlin está presente en todas partes, por ejemplo, en los guardaespaldas de Lukashenko. “La situación en Bielorrusia está muy mal”, afirmó la diputada conservadora polaca Anna Fotyga, agregando que Lukashenko pidió ayuda al Kremlin y la consiguió. Entre otras cosas, los equipos especializados en propaganda están en el país.

Helga Schmid, directora del Servicio Diplomático de la UE, también quiso llamar la atención sobre las campañas de desinformación de Moscú, dirigidas a los ciudadanos de Bielorrusia.

¿Qué puede hacer la UE?

El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores manifestó, con diplomacia, que Europa seguirá mostrando su solidaridad con los ciudadanos de Bielorrusia: “Queríamos escuchar la voz de la señora Tichanóvskaya, porque es el símbolo de la oposición y habla por ella”, dijo David MacAllister en una entrevista con DW. Él también enfatizó que las manifestaciones no se llevaron a cabo para unirse a la UE o la OTAN, sino por los derechos fundamentales: “Queremos que nuestros vecinos de Bielorrusia disfruten de los mismos derechos, no estamos tomando partido aquí”.

El intento de todas las partes de no interpretar el desarrollo político en Bielorrusia como una lucha entre bloques políticos ha dado, sin embargo, lugar a que no se formulen recomendaciones concretas. “Es peligroso agregar tensiones geopolíticas a la lucha del pueblo en Bielorrusia”, argumentó el político de Los Verdes Reinhard Bütikofer. A su juicio, quizás sería útil que la UE nombrara un enviado especial con mucha experiencia.

Al igual que otros observadores europeos, Bütikofer apuesta por el modelo de Armenia, donde después de las manifestaciones, asumió un respetado jefe de gobierno que no está contra Moscú. Aparte de eso, la OSCE debería jugar un papel en la mediación y, además, en eventuales nuevas elecciones, según el político. En la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, sin embargo, no sucederá nada sin consenso con el Kremlin; esta posibilidad depende completamente del visto bueno de Moscú. Si las protestas y manifestaciones se reprimen violentamente, la UE debe prepararse para ofrecer asilo a los partidarios de la oposición, agregó Bütikofer.

 

Fuente: dw.com