Dos fabricantes de electrónica con sede en Taiwán, Foxconn y Pegatron, estudian la posibilidad de abrir nuevas fábricas en México debido a la guerra comercial entre EEUU y China y a la pandemia. Factores que los han empujado a replantearse sus cadenas de suministro, comunicaron a Reuters fuentes cercanas al asunto.

Foxconn y Pegatron se conocen mundialmente por ser contratistas de varias compañías especializadas en la producción de teléfonos móviles, incluido el gigante estadounidense Apple. Por el momento no está claro con qué empresas trabajarían ambas en caso de finalmente apostar por México.

Foxconn planea usar una fábrica mexicana para producir iPhones, si bien la compañía de la manzana todavía no ha dado señales de que vaya a participar directamente en el plan, enfatizó una de las fuentes entrevistadas por Reuters. Es probable que la compañía taiwanesa tome una decisión a finales del 2020. Y el trabajo viene después.

 

Hoy en día el fabricante taiwanés cuenta con cinco fábricas en México que producen principalmente televisores y servidores. Su posible expansión se traduciría en una diversificación más amplia de las cadenas de suministro fuera de China.

Involucrada en una guerra comercial con China y golpeada por la crisis sanitaria, la Administración Trump estudia dar incentivos financieros para alentar a las empresas a trasladar sus capacidades de producción de Asia a EEUU, América Latina y el Caribe.

En una conferencia con los inversores celebrada el 12 de agosto, el presidente de Foxconn, Liu Young-way, destacó que el mundo se había dividido en dos grupos tras la escalada de tensiones entre China y EEUU.

 

“La fábrica del mundo ya no existe”, señaló en aquel entonces, añadiendo que alrededor del 30% de los productos de su empresa se fabricaba fuera de China y que esta proporción podría ser superior en el futuro.

A su vez, Armando Cheng, director general de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi en México, comunicó haber escuchado que Foxconn estaba interesado en construir otra fábrica en Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua.

“México es uno de los países ideales para las empresas que se plantean reajustar su cadena de proveedores”, aseveró.

Pegatron también entabló las primeras conversaciones con los prestamistas sobre una instalación adicional en México que utilizaría principalmente para ensamblar chips y otros componentes electrónicos, señalaron a Reuters fuentes que prefirieron mantener su anonimato.

¿Y qué se sabe de los demás?

La empresa china Luxshare Precision Industry, que, según los medios, es el principal fabricante de Airpods de Apple, también estudia la posibilidad de construir una planta en el país latinoamericano en 2020. Lo haría para compensar el daño causado por la guerra comercial. Sin embargo, no está claro qué líneas de productos produciría en ella.

Samuel Campos, director ejecutivo de la agencia inmobiliaria Newmark Knight Frank, señaló que su compañía ayuda a dos empresas chinas —una del sector automovilístico y otra de la manufactura— a reubicarse en un clúster industrial mexicano. Según el interlocutor de Reuters, es probable que las empresas electrónicas, médicas y automotrices de Asia sean las que impulsen las inversiones en México en el cuarto trimestre del 2020.

 

A pesar de estas perspectivas tan buenas para el país latinoamericano, la agencia destaca que ahora se desconoce la escala de la inversión que podrían realizar los fabricantes asiáticos de bienes electrónicos, así como el número de empleos que crearían en el país. De hecho, recuerda que la inversión prometida no siempre se ha materializado.

Por ejemplo, en 2017 Trump declaró que Foxconn construiría una planta de 10.000 millones de dólares que daría empleo a 13.000 personas para fabricar pantallas LCD en el estado de Wisconsin. Posteriormente esos planes cambiaron drásticamente. En 2019 la compañía redujo el tamaño de la fábrica planeada y en abril Foxconn comunicó que haría ventiladores en asociación con la planta de Medtronic.

¿Cuáles son las oportunidades de México?

A comienzos del 2020 la pandemia paralizó las cadenas de suministro en todo el Pacífico, dejando varados los componentes de automóviles, los bienes electrónicos y los farmacéuticos de China. Esta situación exacerbó la preocupación de las empresas que tenían centros de producción desplegados en el otro lado del océano, muy lejos de los consumidores estadounidenses.

Además, el acuerdo comercial aprobado recientemente por Estados Unidos, México y Canadá requiere que se aporten más bienes de producción local a las exportaciones libres de aranceles. Además de ser parte de una zona de libre comercio, a México le favorece una serie de factores para que las empresas asiáticas trasladen sus plantas a su territorio. Estos son:

 

  • la geografía;
  • los salarios bajos;
  • las zonas horarias.

Una vez cumplidos los planes de Foxconn y Pegatron, estas empresas podrían traer consigo miles de millones de dólares en inversión. La segunda economía más grande de América Latina los necesitará en los próximos años a medida que se prepare para su peor recesión desde la Gran Depresión de la década de 1930.

México ha negociado con una serie de empresas extranjeras en un esfuerzo por atraer negocios asiáticos para capitalizar el acuerdo comercial con EEUU y Canadá, y planea dirigirse a Apple para reubicar su manufacturación, aseveró la ministra de Economía, Graciela Márquez, en julio del 2020.

 

Fuente: sputniknews.com