Las repúblicas bálticas de Letonia, Lituania y Estonia han incluido al presidente de Bielorrusia, Alexandre Lukashenko, en la lista de personas a las que se declara “no gratas” como responsables del fraude electoral y la posterior represión de las protestas pacíficas opositoras.

El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, comunicó esta decisión, adoptada en consenso con los países vecinos y que podría entrar en vigor a lo largo de este lunes (31.08.2020).

El ministro de Exteriores de Letonia, Edgars Rinkevics, confirmó esta iniciativa en su cuenta en Twitter, donde explicita la lista de las 30 personas a las que se declara “no gratas”.

Los titulares de Exteriores de la Unión Europea anunciaron en su reunión informal del pasado viernes, en Berlín, una serie de sanciones contra ciudadanos bielorrusos por su responsabilidad en el fraude electoral de las pasadas presidenciales.

Lukashenko alude a idea de referéndum constitucional

Por su parte, el presidente bielorruso, Alexandre Lukashenko aludió este lunes a la idea de un referéndum constitucional para aplacar el inédito y masivo movimiento de protesta al que se enfrenta, aunque sin precisar su calendario o contenido.

El domingo, decenas de miles de manifestantes salieron a las calles de la capital Minsk para protestar por tercer fin de semana consecutivo contra la reelección el 9 de agosto de Lukashenko, considerada fraudulenta.

El presidente anunció que representantes del Tribunal Constitucional trabajan en una versión “renovada” de la Constitución que podría descentralizar el poder en el país.

“Ahora tenemos a especialistas, entre los cuales hay jueces del Tribunal Constitucional trabajando en los cambios a la Ley Fundamental del país. Después, el proyecto de la Constitución renovada será puesto a debate público”, añadió Lukashenko, citado por la agencia Belta.

Un sistema “algo autoritario”

El mandatario admitió, tras reunirse con el presidente del Tribunal Supremo, Valentín Sukalo, que el sistema existente en Bielorrusia es “algo autoritario” y, aunque defendió el modelo presidencialista, se mostró dispuesto a ceder autoridad a otros poderes del Estado.

No es la primera vez que el presidente habla de ceder parte de su poder, algo que ha sido recibido con incredulidad por la oposición.

La propuesta de cambios constitucionales de Lukashenko ha sido aplaudida por el presidente ruso, Vladímir Putin, pero la oposición bielorrusa insiste en la convocatoria de nuevas elecciones presidenciales, a las que podría presentarse el propio Lukashenko.

 

Fuente: dw.com