El tiempo se acaba rápidamente para obtener justicia para Julian Assange. El 7 de septiembre hubo una audiencia judicial en el Reino Unido para su extradición a Estados Unidos. La actual campaña para liberar el fundador de Wikileaks se ha acelerado en las últimas semanas.

Wikileaks se lanzó en 2006 cuando publicó información filtrada y confidencial del Gobierno estadounidense y otras fuentes. El ejemplo principal incluye los registros de guerra entre Afganistán e Iraq y el Cablegate. Assange colaboró con Chelsea Manning, exsoldado del Ejército de Estados Unidos.

Hace ocho años, Assange pidió asilo en la embajada de Ecuador en Londres y fue encarcelado en la prisión de Belmarsh, Reino Unido, por incumplir la fianza. El caso de extradición se refiere a las acusaciones de conspiración por intrusión informática y espionaje; además el Gobierno estadounidense lo acusa de poner vidas en peligro.

Recientemente, 169 periodistas y académicos enviaron una carta al primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, para pedirle que ponga fin al proceso. Esto siguió a una nueva solicitud de extradición por parte de Estados Unidos con una modificación de la acusación:

 

La extradición a Estados Unidos de un editor y periodista, por participar en actividades periodísticas mientras estaba en Europa, sentaría un precedente muy peligroso.

 

La pagina web oficial de Apoyo a Julian Assange publicó una entrevista con Andrew Fowler, periodista investigador australiano y corresponsal extranjero, que expresó preocupación por la salud de Assange:

 

Parece bastante claro que la intención de los Gobiernos británico y estadounidense es destrozar a Assange, ya sea llevándolo al suicidio o a un quiebre psicológico.

[…] El objetivo final del trato que recibe Assange es servir de advertencia a los demás, especialmente a otros periodistas. Es el equivalente moderno de la crucifixión, de colocar en estacas las cabezas de los enemigos o de las ejecuciones públicas.

 

Muchos lo vieron como un “juicio espectáculo”, incluso la página web Socialista Mundial. Tras la última audiencia en mediados de agosto, comentó:

 

[…] el Gobierno de Estados Unidos ha estado construyendo su caso de extradición y ampliando el alcance de su venganza contra todos quienes han ayudado a Wikileaks a llevar la verdad a la gente del mundo.

 

El WSWS también atacó a los principales medios por su inacción:

 

Es significativo que ni una de las principales organizaciones de noticias en Estados Unidos se haya molestado en informar sobre la audiencia de ayer.

 

En un artículo reciente de OffGuardian, Binoy Kampmark atacó al sistema legal británico por el trato a Assange:

Lo que le espera a Assange el próximo mes promete ser muy feo. Tendrá que prepararse para más sufrimiento, aplicado por la jueza Vanessa Baraitser. Durante la audiencia, Baraitser quedó terriblemente indiferente a las necesidades de Assange, un modelo de calculada crueldad.

 

Sus partidarios pueden elegir entre varias peticiones que han estado circulando en línea hace un tiempo. Amnistía Internacional tiene una petición:

Se debe proteger el derecho a la libertad de expresión y de acceso a la información.

Firma nuestra petición que insta a las autoridades estadounidenses a retirar los cargos contra Julian Assange derivados directamente de la publicación en WikiLeaks.

Brisbane Assange Action Queensland ha estado promoviendo una campaña para involucrar a los parlamentarios australianos, cree que no es demasiado tarde para presionarlos:

Queremos dar las gracias a todos los diputados australianos que últimamente están luchando y expresándose a favor de Julian Assange, ¡porque sus derechos humanos y de libre expresión son NUESTROS!
¡Ahora son 24! (de 225)
¡LLAMA a tu diputado y pídele que se una al grupo! Australia vota 2020.

 

La campaña británica “No extraditen a Assange” tiene una amplia colección de materiales y videos y su propia petición. Aquí hay un documento muy detallado al respecto.

El australiano Phillip Adams hizo una petición que, hasta ahora, tiene más de 500 000 firmas; también actualizó la lista de las protestas. Las manifestaciones australianas incluyen las de Darwin, Sídney, Brisbane y Hobart. Entre las protestas internacionales planeadas figuran Ciudad de México, Hamburgo y San Francisco:

No extraditen a Julian Assange. El periodismo no es un delito.
Lunes 7 de septiembre, 12 p.m. – 2 p.m.
PROTESTA
Consulado General Británico en San Francisco
1 Sansome Street
San Francisco

—————-
Por favor, participa en la protesta de este lunes en San Francisco contra el inicio de la audiencia de extradición de Julian Assange en solidaridad con la acción mundial Velas por Assange. Cualquier acción, pequeña o grande, ayuda. Assange libre. Cintas amarillas por Assange. Tréboles por Assange.

 

Sputnik News entrevistó a Juan Passarelli, director del nuevo documental “La guerra del periodismo: El caso de Julian Assange”. Passarelli en WikiLeaks durante 10 años.

Hay un autoritarismo cada vez más peligroso que crece en Occidente, donde se vigila a la gente en mucha mayor medida de lo que la Alemania del Stasi [N. del .T. Ministerio para la Seguridad del Estado de la República Democrática Alemana] pudo lograr, debido a nuestros aparatos de espionaje digital que tenemos en los bolsillos y que llamamos teléfonos inteligentes.

 

 

Stella Morris, pareja de Julian, está recaudando dinero para su defensa; su página de CrowdJustice tiene esta última actualización:

El resultado de este caso tiene enormes repercusiones para la libertad de prensa. Es la primera vez que un editor es acusado bajo la Ley de Espionaje. Sería la primera vez que un periodista extranjero es procesado y extraditado a Estados Unidos por publicar verdades que no les gustan.

 

La abogada guatemalteca Renata Ávila, integrante de la comunidad de Global Voices, compartió sus preocupaciones:

Australia le falló a Julian Assange. Debería ser un escándalo para toda la nación que uno de sus más valientes y notables pensadores, un periodista y tecnólogo, esté encerrado bajo duras condiciones. El Gobierno australiano debe abogar por su liberación.

 

Monique Jolie, defensora de Assange, tuiteó este llamamiento a los australianos:

A todos los australianos,
por favor contacta la ministra de Asuntos Exteriores, Marise Payne
y al primer ministro, Scott Morrison.

Pídeles que exijan el fin de cualquier intento de extradición de Julian Assange y ¡qué luego lo lleven de vuelta a casa!

 

Podemos esperar que las etiquetas #FreeJulianAssange (Julian Assange libre) y #BringAssangeHome (Traigan a Assange a casa) sean tendencia en las redes sociales durante la audiencia del tribunal, que podría durar hasta cuatro semanas.

 

Por Kevin Rennie y Marta Capua

Fuente: globalvoices.org