Dos desertores del ejército de Myanmar testificaron en video que sus superiores les ordenaron “disparar contra todo lo que vean y escuchen” en aldeas habitadas por la minoría musulmana rohinya, dijo el martes (08.09.2020) un grupo de derechos humanos.

Los comentarios al parecer son la primera confesión pública de soldados implicados en masacres, violaciones y otros crímenes ordenados por el ejército contra los rohinyas en el país predominantemente budista, y la ONG Fortify Rights dejó entrever que esos relatos podrían constituir una prueba importante para una investigación que realiza la Corte Penal Internacional.

Más de 700.000 rohinyas han huido de Myanmar a la vecina Bangladesh desde agosto de 2017 para escapar de lo que el ejército de Myanmar describió como una campaña de limpieza, después de un ataque de un grupo insurgente rohinya en el estado de Rakhine.

El gobierno de Myanmar ha negado las acusaciones de que las fuerzas de seguridad cometieron violaciones y asesinatos a gran escala e incendiaron miles de viviendas.

Fortify Rights, que se concentra en Myanmar, dijo que los soldados rasos Win Tun, de 33 años, y Zaw Naing Tun, de 30, huyeron del país el mes pasado y se cree que la Corte Penal Internacional (CPI) los tiene en custodia en Holanda, que investiga la violencia contra los rohinyas.

La ONG pidió este martes a la la CPI que procese a los militares, miembros de dos batallones de infantería ligera y que proporcionaron “los nombres y rangos de 19 perpetradores directos del ejército de Myanmar, incluidos ellos mismos, así como de seis comandantes (…) que afirman ordenaron o contribuyeron a crímenes atroces contra los rohinyas”.

Los videos fueron filmados en julio, cuando los soldados estaban en custodia del Ejército de Arakan, un grupo guerrillero étnico en Rakhine que libra una lucha armada contra el gobierno, e incluyeron subtítulos traducidos al inglés, dijo el grupo de derechos humanos. Los videos fueron difundidos en la página de Fortify Rights de un sitio para compartir videos.

Agencias de Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos han documentado ampliamente las atrocidades que las fuerzas de seguridad de Myanmar perpetraron contra los rohinyas. La Corte Internacional de Justicia aceptó el año pasado considerar un caso en el que se acusa a Myanmar de cometer genocidio contra ese grupo. Los procedimientos de la corte podrían continuar por años.

 

 

Fuentes: dw.com / WION / CBC News / TRT World Now