¿Protege el uso diario de anteojos frente a la infección por COVID-19?

La transmisión del síndrome respiratorio agudo severo coronavirus continúa avanzando con diferentes estadios de evolución en todo el mundo. Hasta que se disponga de una o más vacunas o agentes terapéuticos eficaces, las medidas básicas de prevención de infecciones, como el enmascaramiento universal, el distanciamiento físico y la higiene de las manos, ofrecen la protección más conocida contra la enfermedad.

En entornos de atención de la salud, la protección ocular es un parte importante del conjunto de equipo de protección personal (EPP) recomendado para los profesionales de atención médica de primera línea que entran en contacto cercano y prolongado con pacientes, incluidos aquellos que están infectados con SARS-CoV-2.

Se usa protección para los ojos, como gafas protectoras o una careta con una máscara o un respirador que cubre la nariz y la boca, protege los ojos y las membranas mucosas frente a este virus que puede ser transmitido por gotitas respiratorias que lo contienen, posiblemente por partículas virales transportadas por el aire en núcleos de gotitas más pequeños, o al tocarse la cara o ojos con manos contaminadas con virus.

Sin embargo, hasta la fecha, las pautas de salud pública no recomiendan que los miembros del público, fuera del entorno de atención médica, usen ningún tipo de protección para los ojos además del uso de una máscara, el distanciamiento físico y el lavado de manos.

Según informes publicados en los últimos años, la prevalencia de la miopía en China es ahora de más del 80% de la población. El uso de anteojos es común entre los chinos de todas las edades. Sin embargo, desde el brote de COVID-19 se detectaron pocos pacientes con anteojos que ingresaron en la sala del hospital.

Un estudio de pacientes en la provincia de Hubei, China, al comienzo de la pandemia en el que encontraron que, entre un grupo de 276 pacientes ingresados en un hospital con COVID-19 confirmado por laboratorio, la proporción de pacientes que informaron usar anteojos habitualmente más de 8 horas al día fue menor que en la población general. A partir de estos datos, los autores concluyen que usar anteojos más de 8 horas al día puede proteger contra la infección por SARS-CoV-2, y plantean la hipótesis de que esto puede deberse a que los anteojos actúan como una barrera que reduce la frecuencia con la que las personas se tocan los ojos.

El documento demuestra una aparente asociación inversa entre el uso rutinario de anteojos y el riesgo de COVID-19 posterior. Se deben considerar las posibles consecuencias no deseadas antes de concluir que las personas deben usar anteojos u otros tipos de protección ocular en público para prevenir el COVID-19. El uso de gafas protectoras, un protector facial o incluso anteojos puede suponer un mayor riesgo de tocarse los ojos con más frecuencia y potencialmente contaminarlos al quitar, reemplazar o ajustar la protección ocular, especialmente si una persona no está acostumbrada a usarla.

 

India superó los 6 millones de casos de coronavirus

El número de casos confirmados de coronavirus en India alcanzó los 6 millones el lunes, situando al país solo por detrás de Estados Unidos en casos reportados desde el inicio de la pandemia.

El Ministerio de Salud informó de 82.170 nuevos contagios en las 24 horas previas, elevando el total a 6,074.703. En el mismo periodo de reportaron al menos 1.039 muertes, para sumar 95.542 fallecidos desde el inicio de la pandemia.

Los nuevos contagios suben más rápido en India que en ningún otro lugar del mundo. Se esperaba que el segundo país más poblado del mundo se convierta en el más afectado por la pandemia en las próximas semanas, adelantando a Estados Unidos, que ha reportado más de 7 millones de casos.

 

El coronavirus ya mató a más de un millón de personas en el mundo

Nueve meses después de su irrupción en China, la pandemia de Covid-19 sobrepasó el millón de muertes en el mundo, entre múltiples rebrotes de casos en varios países que ya habían sufrido una primera ola devastadora.

Se confirmaron oficialmente se registraron 1.000.009 decesos en el mundo, de un total de 33.018.877 casos detectados, mientras que 22.640.048 personas sanaron, según las autoridades. Las regiones más afectadas en número de decesos son América Latina y el Caribe (341.032 decesos, de 9.190.683 casos), Europa (229.945; 5.273.943) y Estados Unidos y Canadá (214.031; 7.258.663). El conteo corresponde a la agencia de noticias AFP, que recopila datos oficiales. El registro de la Universidad Johns Hopkins, otra de las fuentes de referencia pero un poco más lenta en la carga de datos, contabiliza 995.608 víctimas fatales.

 

Madrid amplía las restricciones para frenar el coronavirus

Más de un millón de habitantes de la región de Madrid no pueden salir de sus barrios si no es por motivos de primera necesidad desde este lunes, cuando se amplían a nuevas zonas las restricciones para frenar el virus, consideradas insuficientes por el gobierno central.

Alrededor de 167.000 personas se verán afectadas por la extensión de estas medidas, por las que solo podrán salir de sus barrios para ir a trabajar, ir al médico o llevar a los niños al colegio.

La policía realiza controles aleatorios para vigilar el cumplimiento de estas restricciones que, a cambio, permiten a los afectados moverse libremente por sus barrios sin tener que confinarse en casa.

Más de 850.000 ciudadanos de la región ya estaban sujetos a estas medidas desde el pasado lunes, especialmente en barrios y ciudades desfavorecidos del sur de la capital donde se multiplican las manifestaciones para denunciar una situación que consideran injusta.

 

Desarrollan nanopartículas como “caballos de Troya” para matar células cancerosas sin usar medicamentos

Un novedoso método desarrollado para tratar el cáncer hace uso de nanopartículas que son convertidas en “caballos de Troya” para que las células cancerosas se autodestruyan, sin la necesidad de usar ningún tipo de medicamento, según anunció un equipo de investigadores de la Universidad Tecnológica de Nanyang, en Singapur.

Los científicos crearon una nanopartícula recubierta de un aminoácido específico llamado L-fenilalanina, una de las moléculas de las que dependen las células cancerosas para crecer. La L-fenilalanina se absorbe de alimentos como la carne y lácteos, por lo que algunos tratamientos actuales contra el cáncer sugieren evitar el consumo de estos productos.

En las pruebas de laboratorio, la nanopartícula con un diámetro de 30 nanómetros bautizada como Nano-pPAAM acabó con las células cancerosas de manera específica y efectiva, haciéndose pasar por un aminoácido amigable antes de hacer que las células malignas se autodestruyan.

Los especialistas explican que el mecanismo de autodestrucción consiste en que la nanopartícula incrementa la producción de ciertas sustancias químicas conocidas como especies reactivas de oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés). Eso es suficiente para acabar con las células cancerosas y dejar intactas las células vecinas sanas.

Enfoque contrario a lo convencional

“Contrario de la visión convencional, nuestro enfoque utiliza el nanomaterial como un fármaco en lugar de ser un portador de medicamentos. Las propiedades destructivas del Nano-pPAAM son intrínsecas y no necesitan ser activadas por ningún estímulo externo”, asegura el científico de materiales Dalton Tay, y explica que la L-fenilalanina actúa como un “caballo de Troya” que enmascara la nanoterapia en su interior.

En el estudio publicado recientemente en la revista Small, se demostró que la Nano-pPAAM mata alrededor del 80 % de las células cancerosas de mama, piel y estómago en ratones, lo que supone una eficacia similar a la de los medicamentos quimioterapéuticos convencionales, pero sin provocar efectos secundarios.

Además, los investigadores sostienen que su desarrollo se basa en una nanopartícula de sílice clasificada como segura para los humanos por la agencia de regulación en EE.UU.

Los especialistas son optimistas con este nuevo enfoque, ya que de esta manera se evita que el cáncer recurrente se vuelva resistente a los medicamentos, además de ser muy prometedor para atacar las células cancerosas que no han respondido a los tratamientos actuales como la quimioterapia.

 

Fuentes: infobae.com / ntn24.com / rt.com