El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue hospitalizado este viernes tras haber sido diagnosticado positivo de coronavirus y permanecerá internado “por los próximos días”, según informó un portavoz de la Casa Blanca.

“Tras la recomendación de su hospital y de los expertos, el presidente va a trabajar desde las oficinas presidenciales” del hospital militar de Walter Reed “durante los próximos días”, dijo la portavoz Kayleigh McEnany.

Trump llegó al hospital militar a las 18.30 hora de Washington, tras un viaje de unos pocos minutos en helicóptero desde la casa Blanca.

Trump recibió este viernes una dosis de ocho gramos del cóctel experimental de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron y sigue “fatigado pero con buen estado de ánimo” horas después de haber dado positivo por coronavirus.

En un comunicado, el médico del presidente en la Casa Blanca, Sean Conley, explicó que al mandatario se le administró ese tratamiento como “medida de precaución“.

Además, el mandatario ha estado tomando “zinc, vitamina D, famotidina” -un medicamento para tratar las úlceras o el reflujo gástrico-, melatonina (una hormona para tratar los trastornos de sueño) y una aspirina diaria, precisó el doctor.

El fármaco de Regeneron que recibió Trump, conocido como REGN-COV2, forma parte de un ensayo clínico de fase avanzada que se desarrolla desde julio en EE.UU., Brasil, México y Chile, para comprobar su efectividad en el tratamiento de pacientes hospitalizados y no hospitalizados con COVID-19.

El mandatario, de 74 años, reúne varios de los factores de riesgo para desarrollar síntomas más graves de COVID-19.

 

“El presidente está muy bien. No requiere oxígeno adicional, pero en consulta con especialistas hemos optado por iniciar terapia con Remdesivir, aseguró el médico presidencial, Sean Conley. “Ha completado su primera dosis y descansa cómodamente”, agregó.

“Me va bien, creo. Gracias a todos. ¡Amor!”, escribió Trump en su cuenta personal de Twitter ya dentro de las instalaciones del Walter Reed. Horas antes y según informó el propio Conley, el presidente había presentado señales de fatiga, aunque aseguró que estaba “de buen humor”.

 

Donald Trump se enfrenta al coronavirus a las puertas de las presidenciales 

El diagnóstico de Trump se produce a las puertas de las próximas elecciones presidenciales fijadas para el 3 de noviembre en las que la situación de la pandemia juega un papel central de la campaña y supone un nuevo reto para Trump después de meses de minimizar los impactos de la enfermedad.

Si Trump superara el virus sin efectos visibles, podría utilizar su recuperación como prueba de que ha estado en lo cierto acerca del Covid-19, aunque esto siga yendo en contravía con los informes científicos, incluso dentro de su administración, que instan a una mayor protección contra el virus por su potencial letalidad.

A la fecha se han producido más de siete millones de contagios en el país y más de 205.000 personas han muerto por complicaciones derivadas del Covid-19. Por el momento los eventos de campaña de Trump han sido cancelados y su próximo debate con el demócrata Joe Biden, programado para el 15 de octubre, ahora está en duda.

 

 

Fuentes: clarin.com / france24.com