La polémica sobre si el COVID-19 se transmite por aerosoles continúa, ahora con una carta que publica este martes (06.10.2020) la revista Science, en la que los científicos dicen “hay una evidencia abrumadora” a favor de que la inhalación del SARS-Cov-2 “representa una vía principal” de transmisión de la enfermedad.

La misiva está firmada por científicos de varias universidades estadounidenses, como las de San Diego, Maryland, Virginia Tech y encabezados por Kimberly Prather, de la Universidad de la Jolla.

“Algunas infecciones pueden propagarse por la exposición a virus en pequeñas gotitas o partículas que pueden permanecer en el aire durante muchos segundos u horas” y, como el humo, pueden inhalarse, dijeron los investigadores.

Además, los expertos explican que los aerosoles que contienen virus infecciosos “también pueden viajar más de (dos metros) y acumularse en el aire interior mal ventilado, lo que lleva a eventos de superdifusión”.

Por ello, además del uso de mascarillas, la distancia de seguridad y los esfuerzos de higiene, los investigadores instan a los responsables de salud pública a “articular la importancia de trasladar las actividades al exterior, mejorar el aire interior utilizando la ventilación y la filtración, y mejorar la protección de los trabajadores de alto riesgo”.

El objetivo “es dejar claro que el virus del SARS-Cov-2 viaja por el aire y que las personas pueden infectarse por inhalación”.

La actualización de los CDC

Luego de la presión ejercida por los científicos, las autoridades sanitarias de Estados Unidos incluyeron la vía aérea como forma de contagio del coronavirus. Los expertos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que la principal vía de contagio del COVID-19 siguen siendo las gotitas respiratorias que una persona infectada arroja cuando tose, estornuda, canta, habla o respira.

Esta actualización, diez meses después del inicio de la pandemia, confirma la validez de múltiples estudios que demuestran que el coronavirus, sin ser tan contagioso como el sarampión, podría transmitirse a más de dos metros de distancia, hipótesis que había sido desestimada anteriormente por los CDC y la Organización Mundial de la Salud (OMC) cuando apareció el virus SARS-CoV-2.

La propuesta para distinguir entre aerosoles y gotitas es tomar como medida el umbral de tamaño de 100 micrometros en lugar de los tradicionales 5 micrometros. Este tamaño -consideran- “separa más eficazmente su comportamiento aerodinámico, la capacidad de ser inhalado y la eficacia de las intervenciones”.

Los responsables de salud pública “deberían hacer una clara distinción entre las gotas expulsadas al toser o estornudar.

 

Fuente: dw.com