La Policía arrestó a decenas de personas en medio de una marcha de protesta realizada en Belarús este domingo 11 de octubre. El sábado, el presidente Lukashenko se reunió con algunos detenidos a los que la oposición identifica como presos políticos.

La Policía, que detuvo a decenas de participantes de la marcha realizada en el centro de la capital bielorrusa, empleó cañones de agua, gas pimienta y granadas de aturdimiento en medio de la movilización.

En algunos lugares de la ciudad se produjeron enfrentamientos violentos entre efectivos de las fuerzas antidisturbios con pasamontañas y grupos de jóvenes manifestantes.

Las imágenes de la televisión local mostraron a los oficiales arrastrando a algunos manifestantes hacia varios vehículos negros sin identificación.

Como se ha vuelto tradición desde las elecciones del pasado 9 de agosto, en las que resultó reelecto el presidente Alexander Lukashenko, miles de personas salen todos los domingos a las calles para denunciar la ilegitimidad de los comicios y pedir la renuncia del mandatario.

Los arrestos en medio de la protesta, una constante en Minsk

Dos meses después de las elecciones, las protestas en Belarús continúan derivando en enfrentamientos violentos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.

Según la agencia Reuters, cerca de 13.000 personas han sido arrestadas en estas semanas de movilizaciones contra Lukashenko, que gobierna al país desde que se separó de la Unión Soviética, en 1994.

Los mayores opositores del mandatario de 66 años están encerrados o han abandonado el país. La principal de este grupo fue la contendora durante el proceso electoral, Svetlana Tikhanovskaya, exiliada en Lituania. “Continuaremos marchando pacífica y persistentemente y demandaremos lo que es nuestro: nuevas elecciones libres y transparentes”, escribió la opositora este domingo en su canal de la aplicación de mensajería Telegram.

El presidente Lukashenko se reunió con algunos detenidos

En una visita atípica, el mandatario bielorruso fue hasta el lugar de reclusión de algunas personas que han sido detenidas durante estas jornadas de protestas.

Lukashenko habló con algunos líderes opositores detenidos, mientras algunos grupos y organizaciones especulan que el presidente estaría dispuesto a hacer concesiones.

El mandatario propone reformar la Constitución con el fin de resolver la crisis política en la que se encuentra el país, aunque adelantó que apenas reducirá las facultades presidenciales. Según medios oficiales, Lukashenko, que debatió con los opositores durante cuatro horas y media en el centro de reclusión del KGB, quiere “escuchar la opinión de todos”.

Una foto publicada por la prensa oficial, mostró que en la reunión participó el banquero Víctor Babariko, aspirante a la Presidencia encerrado en prisión en medio de la campaña electoral, y una de las siete integrantes de la presidencia del Consejo Coordinador de la oposición, la abogada Lilia Vlásova.

Para algunos sectores de la oposición, la reforma de la constitución es un distractor, e insisten en que la única salida a la crisis será a través de nuevas elecciones.

 

Fuentes: france24.com / dw.com / Global News