El huracán, que evolucionó rápidamente el lunes en las aguas cálidas del Caribe, arrancó numerosos techos de viviendas en la región, donde la población de origen indígena y afrodescendiente sufre los furiosos efectos del ciclón desde la tarde del lunes.

“Bilwi esta muy afectado, hay barrios aledaños y puentes inundados, muchas casas sin techo y la situación sigue porque el huracán sigue su pasó hacia adentro del territorio con mucha lentitud”, dijo el voluntario de organismos comunitarios, Kevin González.

“Fue una noche de terror porque las fuertes ráfagas de viento generaban un sonido como si fuera un tractor demoliendo todo a su paso”, dijo a la AFP Joel Quin de 35 años, vecino de Bilwi.

Giovany Nelson, 34 años, contó que permaneció junto a su familia “encerrado en un cuarto escuchando como el viento desbarataba el techo”. La magnitud de la tempestad “nos sorprendió y llenó de zozobra”.

Los vientos dañaron los muros y techo del estadio de béisbol de Bilwi, muchos árboles amanecieron caídos sobre las calles, en tanto vacas y animales domésticos deambulan perdidos por la ciudad, observó un equipo de la AFP en el lugar.

Apoyo logístico y de telecomunicaciones

El Programa Mundial de Alimentos (PMA), por su parte, informó que “está proporcionando apoyo logístico y de telecomunicaciones, incluidos almacenes móviles, oficinas prefabricadas, sistemas de generación y radio y satélite para apoyar” la emergencia en el Caribe.

“Una población de aproximadamente 520.000 habitantes, se enfrenta a la peor parte del huracán”, advirtió el organismo.

Tanto Nicaragua como Honduras decretaron alerta roja antes de la llegada del ciclón, que esperan se deprima a tormenta tropical en las próximas horas.

En Honduras, una niña murió en el derrumbe de una vivienda en la norteña San Pedro Sula, la segunda ciudad del país.

Unas 500 personas fueron evacuadas en ciudades del Caribe hondureño a causa de las inundaciones, y trasladadas a albergues.

El huracán Eta, con vientos máximos de 240 kilómetros por hora, tocó este martes tierra al sur del municipio de Bilwi o Puerto Cabezas, en el Caribe norte de Nicaragua, donde provoca lluvias torrenciales, caídas de árboles y voladuras de techos, informó el codirector del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), Guillermo González.

El funcionario aseguró que Eta alcanzó ráfagas superiores a 240 kilómetros por hora en territorio nicaragüense y que su velocidad de traslación es de 9 kilómetros por hora.

En Bilwi, un municipio de 75.000 habitantes ubicado en el Caribe norte, fronterizo con Honduras, unas 6000 familias dejaron sus casas y se trasladaron a iglesias y escuelas, habilitadas como refugios. Permanecerán allí “hasta que el ciclón pase”.

Según el Sinapred, en este momento en Bilwi se registran vientos muy intensos, fuertes lluvias y un intento oleaje.

Alerta en todo Centroamérica

El Gobierno de Nicaragua declaró en la víspera la alerta roja en la Región Autónoma del Caribe Norte, que incluye Waspam y el Triángulo Minero, compuesto por los municipios de Bonanza, Rosita y Siuna, que en total alberga a cerca de 500.000 de habitantes, previo al impacto del huracán Eta.

El Centro National de Huracanes de EEUU advirtió que se esperan “vientos catastróficos, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en partes de Centroamérica”.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) de Honduras emitió alerta roja para los departamentos caribeños de Gracias a Dios, Atlántida, Colón e Islas de la Bahía, así como Olancho (oeste) ante la posibilidad de fuertes lluvias por el ciclón.

El norte de Honduras ya registró intensas lluvias con crecidas de ríos y fuertes oleadas en la costa norte, y el mal tiempo obligó a cerrar el aeropuerto de la ciudad caribeña de La Ceiba.

En Guatemala hay un constante monitoreo sobre el fenómeno y se esperan lluvias que podrían provocar “derrumbes, deslizamientos, crecidas de ríos e inundaciones por la saturación de agua que existe en los suelos”, según David León, portavoz de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).

En tanto, El Salvador elevó el nivel de alerta de amarillo a naranja, lo que implica realizar evacuaciones preventivas en las zonas de alto riesgo a deslizamientos de tierra o inundaciones, según el ministro de Gobernación, Mario Durán.

El 12° huracán de una temporada récord

En 24 horas, Eta, el décimo segundo de esta temporada en el Atlántico, ha pasado de tormenta a convertirse en un huracán “mayor”, como se clasifica a los de categoría 3, 4 y 5 en la escala Saffir-Simpson.

Es la primera vez que se usa el nombre de Eta desde que se denomina a las tormentas de acuerdo con una lista anual, lo cual significa que 2020 es un año récord en el Atlántico.

Cuando se agota la lista, se usan las letras del abecedario griego y así ha sido este año hasta llegar a Eta.

Hasta ahora hubo 28 tormentas tropicales con nombre, de las cuales 12 fueron huracanes, y queda todo noviembre para que se acabe oficialmente la temporada

Tras fortalecerse durante la noche del domingo, al alcanzar vientos sostenidos de hasta 150 kilómetros por hora, Eta se convirtió en huracán y avanza por el Caribe con dirección a Nicaragua, en donde ya fueron evacuadas 1.650 personas y a Honduras, donde las autoridades declararon la alerta amarilla en siete departamentos.

Las intensas lluvias y los fuertes vientos de Eta la llevaron a convertirse, durante la noche del domingo, en un huracán. El fenómeno, que avanza sobre las costas del Caribe y amenaza principalmente a Honduras, Nicaragua y El Salvador podría, según los pronósticos, tocar tierra el martes.

De acuerdo con lo reportado por el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC por sus siglas en inglés), el paso del huracán podría provocar inundaciones, deslizamientos y marejadas ciclónicas.

En su cuenta oficial de Twitter, el NHC advirtió sobre el riesgo que representa para las naciones de Centroamérica el paso de Eta y su rápido fortalecimiento.

Se trata del décimo segundo huracán de la temporada en el Atlántico y, aunque se espera que dé un giro en dirección al oeste, acercándose un poco más a las costas nicaragüenses, solo hasta el 3 de noviembre cobraría mayor fuerza.

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La trayectoria de Eta indica que, pasada la madrugada del jueves, su potencia se elevaría al pasar de un huracán de categoría 1 a 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson justo en la zona fronteriza de Sandy Bay Sirpi.

La categoría 4 es en la que clasifican los huracanes que presentan vientos sostenido de hasta 251 kilómetros por hora, por lo que, tanto en Honduras, como en Nicaragua y El Salvador fueron puestas en marcha labores de prevención.

Lo previsto señala que el nivel del mar podrá elevarse y provocar olas de hasta 4,5 metros de altura en las áreas de mayor riesgo y que también podría afectar los puntos costeros de Panamá, Belice, Costa Rica, Guatemala y Jamaica.

Las zonas en mayor peligro por las marejadas ciclónicas son, hasta el momento, las de Haití, El Salvador y las Islas Caimán a causa de este huracán que es el primero en ser llamado Eta.

Las acciones de evacuación implementadas en Nicaragua

Desde el domingo, el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres de Nicaragua (Sinapred), con el apoyo de oficiales de la Fuerza Naval, iniciaron las acciones de evacuación de decenas de viviendas en Puerto Cabezas, la ciudad principal la Región Autónoma del Caribe Norte.

Entre los 1.650 ciudadanos evacuados, figuran 150 tripulantes de los Cayos Miskitos y, como acciones complementarias, Guillermo González, el ministro director del Sinapred, confirmó que fueron enviadas 88 toneladas de alimentos hacia el Caribe.

Cientos de paquetes de maíz, arroz, aceite y otros productos alimenticios fueron distribuidos en los refugios temporales a fin de suplir las necesidades básicas de los ciudadanos alojados en caso de inundaciones.

Fuentes: france24.com / tn.com.ar / 100 NOTICIAS NICARAGUA / euronews (en español)