En un sexto día consecutivo de protestas contra el Legislativo y el nuevo Gobierno transitorio, el grupo de individuos Anonymous se atribuyó un hackeo al portal web del Congreso y amenazó a Manuel Merino con filtrar sus conversaciones, contratos y negociaciones. Al tiempo, organizaciones internacionales cuestionan la violenta respuesta policial al estallido de protestas contra la destitución de Martín Vizcarra.

En la noche del viernes 13 de noviembre ocurrieron una serie de ataques cibernéticos contra el portal del Congreso peruano –así como contra otras páginas del Gobierno–, que dejaron la web del poder Legislativo inactiva durante varias horas, a pesar de reiterados intentos del personal administrativo por reincorporarla.

El hackeo fue reivindicado por el colectivo de hackers Anonymous, y se produjo en un momento de máxima tensión en el país, ya que en las calles acontecía una fuerte represión policial por parte de las fuerzas de seguridad contra manifestantes, que por quinto día consecutivo salieron a rechazar al nuevo gobierno transitorio.

Así, las protestas cumplen este sábado su sexto día. Surgieron el lunes pasado en contra de la destitución del expresidente Martín Vizcarra y del nombramiento como mandatario transitorio del presidente del Congreso Manuel Merino, quien asumió el martes la jefatura del país y quien, además, ha recibido la amenaza de Anonymous de filtrar sus conversaciones privadas, contratos y negociaciones.

La destitución de Vizcarra ocurrió a inicios de semana a raíz de un juicio político relámpago en el que se le negó la confianza al mandatario, quien días antes había sido acusado de haber recibido coimas, mientras fue gobernador de la provincia de Moquegua, entre los años 2011 y 2014.

Decenas de heridos en las protestas contra Merino 

En la noche del viernes una masiva manifestación concentrada en el centro de Lima fue nuevamente reprimida por las fuerzas de seguridad. Al menos 16 personas resultaron heridas en la marcha, de las cuales dos fueron hospitalizadas por el impacto de armas de fuego.

Uno de los manifestantes recibió un disparo con una bala de cristal, aún cuando el Gobierno transitorio niega estar utilizando otras armas que no sean “pelotas de goma”. Una afirmación que contradice las declaraciones previas del propio Ejecutivo, que negó la utilización de cualquier tipo de munición.

Una noche antes, otras once personas resultaron heridas durante las marchas. “Todo Perú está encendido, todos estamos muy enojados”, aseguró José Vega, uno de los manifestantes presentes esa noche en la capital peruana.

La destitución de Vizcarra, en el centro de la lucha anticorrupción

Grupos internacionales de derechos humanos han rechazado el uso de la fuerza en las protestas y la Organización de Estados Americanos (OEA) ha instado a la Corte Constitucional de Perú a aclarar si el proceso de destitución de Vizcarra fue o no fue acorde con la Carta Magna del país andino.

El presunto caso de corrupción por el que se acusó y destituyó a Vizcarra aún no ha sido aprobado y permanece bajo investigación. Esa es una de las causas del malestar popular, ya que según las encuestas, Vizcarra, abanderado de la lucha anticorrupción, gozaría de un amplio respaldo ciudadano.

Pero también el ascenso de Merino causa rechazo. Muchos ven en el exlíder del Congreso a un representante de las fuerzas políticas tradicionales, cuyos líderes son, en algunos casos, dueños de universidades privadas que rechazan la reforma universitaria impulsada por Vizcarra, así como su lucha contra la corrupción.

El Tribunal Constitucional se pronunciará sobre la destitución de Vizcarra

El Parlamento ya había realizado un proceso de destitución contra Vizcarra en septiembre. Sin embargo, en ese primer intento el juicio político no prosperó. En esta segunda ocasión, el Congreso utilizó la ambigua figura constitucional “incapacidad moral permanente” para destituir al presidente.

Aunque inicialmente esta figura fue creada para casos en los que el jefe de Estado padeciera de una enfermedad mental repentina, la figura ya había sido utilizada en el año 2000 para destituir al expresidente Alberto Fujimori.

El 18 de noviembre se prevé que el Tribunal Constitucional se pronuncie al respecto sobre la “incapacidad moral permanente” que el Congreso atribuyó a Vizcarra. De considerar que el Congreso interpretó erróneamente la figura, la Corte podría anular la destitución del mandatario.

La crisis derivada de la destitución del expresidente ha afectado hasta los cimientos de la economía de Perú, segundo productor de cobre en el mundo, y ha hundido profundamente su moneda, el sol, lo que deja al país en una situación de extrema vulnerabilidad ante la crisis creada por la pandemia de coronavirus.

 

Por Natalia Plazas

Fuente: france24.com