El padre de Julian Assange, John Shipton, expresó su confianza en que la Justicia del Reino Unido se pronuncie contra la extradición del fundador de WikiLeaks a Estados Unidos en la sentencia prevista para el 4 de enero de 2021.

“Siempre tenemos que contemplarlo desde un punto de vista positivo: es un caso muy contundente y existe una comprensión sobre la situación, y son hechos tan claros que el tribunal para evitar caer en desgracia lo único que puede hacer es otorgar la libertad a Julian”, afirmó Shipton en una rueda de prensa en ocasión del Festival de Cine y Derechos Humanos de Barcelona.

El padre de Assange compareció ante la prensa de forma telemática junto con el relator sobre torturas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nils Melzer, para analizar la situación de su hijo a unas pocas semanas de la resolución británica.

La Justicia estadounidense reclama la entrega del exdirector de WikiLeaks para juzgarle por un cargo de conspiración por el acceso a sistemas informáticos gubernamentales y otros diecisiete por supuestos delitos en violación de la ley de Espionaje del país.

 

El fallo dictado por la magistrada que instruye el caso en el Reino Unido, Vanessa Baraitser, se conocerá a principios de año, mientras que Assange permanece en prisión preventiva en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh.

Tanto su padre como el relator Melzer denunciaron las condiciones del encarcelamiento del activista, que, según los informes médicos, durante su estancia en prisión presenta un progresivo deterioro de salud mental y física.

Shipton habló de Assange como un hombre “resiliente” y con “gran fuerza de carácter” pero lamentó que su estancia en la cárcel de alta seguridad no facilita “la cura de las secuelas de una década de maltratos” y defendió que “necesita el tratamiento de médicos especialistas”.

Por su parte, el experto de la ONU que en 2019 visitó al activista junto a dos médicos independientes se mostró “sorprendido” de que Assange “haya sobrevivido hasta la fecha” tras un “caso muy traumático” de años de “tortura psicológica”.

 

Melzer denunció que el caso de Assange es un “juicio político, con un prisionero político al que no se ha respetado ningún derechos” y reiteró su petición al gobierno de Reino Unido para que no extradite al activista a EEUU.

Preguntado por un posible cambio de la situación de Assange, con el ascenso a la presidencia de Joe Biden, el padre del fundador de WikiLeaks dijo que “el caso podría cambiar” ya que el nuevo presidente cuenta “con el apoyo de los grandes conglomerados de periodismo del país”.

“No van a querer que haya un periodista acusado por difundir información clasificada, no querrán que exista esta jurisprudencia”, auguró Shipton, aunque no precisó cómo podría impactar la presidencia de Biden en la situación de su hijo.

Shipton concluyó que su “firme” esperanza es que “habrá libertad para Julian de estar de nuevo con su familia y jugar con sus hijos”, de los que afirmó “se vulneraron sus derechos al no poder acceder a su padre”.

El Festival de Cine y Derechos Humanos de Barcelona convocó al padre de Assange con motivo del estreno mundial del próximo 1 de diciembre de la película The War on Journalism: The case of Julian Assange (La guerra al Periodismo: El caso de Julian Assange), dirigida por Juan Luis Passarelli. 

El director del film, que también participó en la rueda de prensa, denunció que el caso de Assange supone la existencia en la Unión Europea de “un prisionero político que está retenido en una prisión de máxima seguridad por revelar crímenes de guerra”.

“Es un caso político que se tiene que ganar de forma política”, manifestó Passarellini, que en su película analiza el papel central del fundador de WikiLeaks en lo que define como “una guerra contra el periodismo” a nivel mundial.