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La polémica por el operativo de seguridad en el velorio de Diego Armando Maradona sigue siendo motivo de fuego cruzado en Nación y Ciudad. Por un lado, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, insistió en negar que hayan ordenado interrumpir la fila de fanáticos en Avenida de Mayo y Avenida 9 de Julio, la tarde del jueves, lo que generó los primeros incidentes. Por el contrario, denunció que la Policía de la Ciudad tomó “una decision completamente inconsulta“.

Sin embargo, en documentos internos de la Policía de la Ciudad se advierte que esa medida estuvo a cargo de la Casa Militar, que maneja la seguridad en la Rosada. En una minuta se indicó que a las 12.30 la Casa Militar solicitó que “se obture el ingreso de público a Plaza de Mayo“, ya que la familia de Maradona quería que la ceremonia terminara a las 16, pero la cola de personas que querían despedir al “10” llegaba hasta Constitución, en la puerta de Canal 13.

De esa reunión participó el Director de Operaciones de la Casa Militar, capitán de fragata Gordillo, quien era el enlace con la Policía de la Ciudad. Además, intervino personal del Ejército Argentino, la Marina y la Policía Federal.

Pasadas las 21, el Gobierno Nacional desmintió ese documento interno a través de un comunicado oficial. “NO EXISTIÓ COMUNICACIÓN ALGUNA NI ORDEN DE DETENER EL INGRESO a la Policía de la Ciudad y el nexo con dicha fuerza estaba a cargo del Ministerio de Seguridad de la nación”, sostuvieron haciendo énfasis y con mayúsculas.

“La Casa Militar tiene como función el cuidado y la protección del Sr. Presidente y de la Casa de Gobierno, su jurisdicción y autoridad no tiene alcance por fuera de esas obligaciones. Cuando el horario de finalización del sepelio se acercaba, y tras las corridas en la Av. 9 de julio, varias personas que estaban en la fila comenzaron a saltar las rejas de la Casa de Gobierno para ingresar de manera irregular, superando el poder de control de la Policía de la Ciudad sobre la Plaza de Mayo, cuyo ámbito de protección compete a la fuerza local porteña. Ante esa situación, se suspendió por unos minutos el ingreso”, señaló presidencia.

El Gobierno Nacional señaló que, con el fin de evitar nuevamente aplastamientos y otros daños, “la Casa Militar habilitó como salida de emergencia el Patio de las Palmeras con salida por Explanada, donde permanecieron cantando y arengando pacíficamente por unos breves minutos” y sostuvo que “en ningún momento se registraron hechos de violencia dentro de la Casa de Gobierno ni se vio afectada la seguridad del Presidente ni de ningún otro funcionario.

Las imágenes de ese día muestran otra escena. Es que antes de las 15 todo se desbordó en la sede del Ejecutivo, adonde los fanáticos desbordaron los accesos e ingresaron por la fuerza al Patio de las Palmeras, en medio de gases lacrimógenos, por lo que tuvieron que trasladar el féretro con los restos del “10” del Salón de los Patriotas Latinoamericanos al Salón Pueblos Originarios.

El vicejefe de Gobierno a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Diego Santilli, consideró que las declaraciones de la ministra mostraban falta de ética y de valores. “Judicializar lo sucedido es apoyar a los violentos, es decirle a la sociedad que cuando vengan este tipo de situaciones, las fuerzas se corran y no trabajen. Me parece una falta de ética y de valores contar parcialmente una conversación, que es lo que está haciendo la ministra (Frederic)”, dijo el funcionario a radio Mitre.

“Nosotros no organizamos el velatorio y sí prestamos colaboración y nos pusimos a disposición desde el miércoles a la noche. Politiza la situación, es como negar todas las conversaciones”, agregó Santilli, y remarcó que le parecía “horroroso echarle la culpa al otro”.

“No discuto la orden de interrumpir la fila [de los que esperaban para entrar a la Casa Rosada] porque tenía lógica. Porque el cortejo partía a las 16 y al mediodía era más que obvio que toda esa multitud que querían despedir al ídolo no lo iba a poder hacer”, añadió Santilli.

Un minuto después de que terminó de hablar, la ministra de Seguridad de la Nación salió al aire en la misma emisora, negó haber dado esa orden y trató de “falsos” los dichos de Santilli.

“Venimos trabajando de manera coordinada con la Ciudad de Buenos Aires muy bien. Esta situación nos encuentra con diferencias porque la Ciudad es la responsable primaria de la seguridad y ese fue el primer mensaje que le mandé a Diego (Santilli), con quien tengo, insisto, buena relación. El operativo de seguridad fue un operativo en el que apoyamos a la Ciudad de Buenos Aires, nuestro comando no contó con un oficial de la Ciudad”, comenzó Frederic.

Y negó que la Nación haya dado la orden de interrumpir la fila, como dice Santilli. “Esa es la parte no cierta de las declaraciones de Santilli. Conversamos varias veces durante el día. La segunda vez que hablamos le pedí que parara la represión porque esa gente estaba yendo a la Plaza de Mayo. Cuando se reinició la represión volví a llamarlo delante del Presidente (Alberto Fernández), del ministro del Interior (Eduardo “Wado” De Pedro), y del Jefe de Gabinete (Santiago Cafiero), y ahí frenó. Y la gente se empezó a agolpar sobre las rejas”, aseguró Frederic.

Por otro lado, la ministra reveló que el primer contacto con la Ciudad fue a las 12.30 y como la familia de Maradona quería terminar el velorio a las 16, estaban trabajando en reorganizar al público que no iba a poder despedir a Diego, sobre la avenida 9 de Julio, para que pudiera ver pasar el coche fúnebre. “Hasta las 15 estábamos con esa hipótesis de trabajo y decidimos no decir nada porque sabíamos que si la gente se enteraba de que no iba a poder llegar al féretro, podía haber enojo y probables desmanes”, reveló Frederic.

Y la ministra de Seguridad nacional volvió a referirse a la orden de interrumpir la fila: “Nosotros no podemos dar la orden a la Policía de la Ciudad. Es falso. Esa decisión vino de ellos, una decisión inconsulta que estuvo por fuera del dispositivo que nosotros estábamos organizando desde nuestro comando unificado”, repitió. “Y en el momento en que ellos inician la represión, a las 14.30, la gente se empieza agolpar sobre la Casa Rosada, y las dificultades que tuvimos en la Casa Rosada fueron provocadas por esta decisión que en lugar de atenuar los problemas los incrementó”, agregó Frederic.

A su vez, consultada sobre la extensión del velorio, la funcionaria insistió en que el horario lo estableció la familia de Maradona: “Hubo una decisión del Presidente de respetar el deseo de la familia y tratar de equilibrar ese deseo de aproximadamente 100 mil personas que fueron las que trataron de llegar al féretro. Es la estimación que tenemos nosotros desde la Policía Federal. Hubiera sido mucho mejor que el velorio hubiera durado por lo menos dos días o una semana. Acá hay un deseo de la familia que tiene la decisión y el Gobierno nacional lo que trató fue de equilibrar”.

La ministra rescató que no hubo heridos, que cayó un busto que fue restituido y que no “hubo ningún hecho de agresión que lamentar” dentro de la Casa Rosada. “Cuando el Gobierno nacional no consigue que la familia extienda más la posibilidad de que el público lo saludara a Maradona, definimos el operativo que finalmente tuvimos que desarmar porque la Ciudad tomó una decisión inconsulta, que fue cerrar el paso a la gente que venía caminando por Bernardo de Irigoyen”, señaló la ministra.

Y concluyó: “Luego definimos el otro operativo que salió bien. La salida del féretro con una cápsula integrada solo por fuerzas federales, porque sabíamos que no podíamos contar con la Policía de la Ciudad, y esa parte del operativo salió muy bien, sin heridos, ni atropellados”.

Sobre la denuncia al Gobierno de la Ciudad, la ministra de Seguridad afirmó que “para despolitizar lo mejor es que la Justicia investigue”. Así, respaldó la denuncia presentada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación ante la Justicia de la Ciudad contra el Gobierno porteño por la represión.

La muerte de Diego Maradona | Un documento prueba que el Gobierno dio la orden que desató el caos en el velorio de Maradona

La Casa Militar, a cargo de la custodia de la Casa Rosada, pidió la acción a la Policía de la Ciudad, frente a los desbordes.

El velatorio de Diego Maradona en la Casa Rosada fue, como era de esperar, multitudinario. La fila para darle la última despedida llegaba hasta Constitución y, cuando quedaban solo un par de horas para el cierre del funeral -que fue pautado con la familia del ídolo- seguía creciendo.

Fue entonces, cerca de las 13, que se registraron los incidentes en 9 de Julio y Avenida de Mayo cuando la Policía de la Ciudad cortó la cola y los hinchas respondieron con piedrazos, botellazos y empujones. Llegó el camión hidrante para dispersar a las personas que provocaban disturbios, hubo balas de goma y gases lacrimógenos.

El caos dejó detenidos y heridos, aunque ninguno de gravedad.

 

En Casa Rosada, la situación se desbordaba: el Ejército debió trasladar el féretro del Diez del Salón de los Patriotas Latinoamericanos al Salón Pueblos Originarios, para ponerlo a salvo del grupo que había logrado traspasar los controles y que protagonizó una “mini” toma del tradicional Patio de las Palmeras.

Una captura de pantalla del registro oficial de la Dirección de Operaciones de la Policía de la Ciudad revela que el Capitán de la Armada, de apellido Gordillo, de la Casa Militar, solicitó a las 12.30 horas “se obture el ingreso de público a la Plaza de Mayo”. Es decir, que corten la fila a la altura de Avenida de Mayo e Irigoyen.

Gordillo había sido designado enlace con la Policía porteña, en la reunión que tuvo el Comando Unificado el miércoles 25 para establecer las pautas del operativo.

Fuentes del Gobierno de la Ciudad indicaron a TN.com.ar que primero los incidentes se habían producido en la Rosada y el desborde motivó el pedido a la policía porteña para detener el flujo de personas hacia el corazón del velatorio. Incluso que no solo llegó el mensaje vía mail, sino que también hubo una llamada telefónica.

No es lo que dice Nación. La versión de ese lado de la grieta indica que los incidentes en la calle, provocaron la marea de personas que irrumpieron en la Rosada.

El Ministro del Interior, Wado de Pedro, fue el primero en lanzar la piedra política, cuando aún los disturbios continuaban. “Le exigimos a @horaciorlarreta y @diegosantilli que frenen ya esta locura que lleva adelante la Policía de la Ciudad. Este homenaje popular no puede terminar en represión y corridas a quienes vienen a despedir a Maradona”, escribió en Twitter despegando a Nación de la responsabilidad de la seguridad en las calles porteñas.

 

Fuentes: clarin.com / La Nación / tn.com.ar / VOA News / Revista Semana / BBC News / Russia Today