El chavismo tiene previsto arrasar en las cuestionadas elecciones de este domingo (06.12.2020) en Venezuela y entregarle al presidente Nicolás Maduro el control de la Asamblea Nacional (Parlamento), en un proceso que no cuenta con respaldo internacional y en el que no participarán los partidos opositores grandes.

Asamblea Nacional, único poder fuera de las manos del chavismo

Más de 20 de los 30 millones de venezolanos están llamados a las urnas en unos comicios en los que el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) busca la “victoria perfecta” y hacerse con el único poder que desde 2015 controla la oposición, liderada por Juan Guaidó.

“¡Llegó el día, tuvimos paciencia!”, celebró Maduro este sábado desde el palacio presidencial de Miraflores y sentenció que quedará atrás la Asamblea Nacional “progringa” encabezada por Guaidó, reconocido presidente encargado de Venezuela por Estados Unidos y más de 50 países.

El líder opositor aseguró, por su parte, que “el objetivo de Maduro” es “aniquilar al Parlamento” y llamó a la abstención en este proceso que tilda de “fraude”.

Consulta popular no vinculante

Guaidó llama en paralelo a una consulta popular entre el 7 y el 12 de diciembre para prolongar el período parlamentario hasta que puedan celebrarse elecciones “libres, verificables y transparentes”.

Los resultados, no obstante, no serán vinculantes, toda vez que Maduro ejerce el control territorial e institucional con el respaldo de la cúpula militar, considerada su principal sostén, y aliados como Rusia, Irán, Turquía y Cuba.

Amplio rechazo internacional

Estados Unidos ya anunció que no reconocerá el resultado de las votaciones, la Organización de Estados Americanos (OEA) las rechaza por falta de condiciones y una asociación internacional de juristas las considera una “ficción” sin validez legal.

Un grupo de representantes bipartidistas del Congreso estadounidense condenó el viernes los comicios porque “no cumplen con ningún estándar para un proceso libre y justo”.

La Unión Europea, por su parte, desestima que las parlamentarias sean “justas, transparentes y creíbles”, por lo que su reconocimiento al proceso es poco probable, reportó la agencia de noticias AFP.

Éxodo de venezolanos podría alcanzar los 6,5 millones a finales de 2020

Venezuela atraviesa una crisis política y debacle económica, con años de recesión, hiperinflación, servicios públicos y de salud colapsados, tasas altísimas de criminalidad y escasez aguda de alimentos y medicinas, lo que debe traducirse en más de 70% de abstención, según la firma Datanálisis.

Pero una de las consecuencias más graves que ha traido la crisis en el país petrolero es el éxodo de venezolanos. Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), unos 5,4 millones de personas han dejado el país hasta noviembre de este año.

“Si se mantienen las tendencias actuales, esta cifra podría alcanzar los 6,5 millones de personas a finales de 2020 en todo el mundo”, alerta Acnur.

Venezuela, la peor crisis migratoria en la historia de América Latina

La ONU también considera que la crisis migratoria de Venezuela es la peor en la historia de América Latina y a escala mundial es solo comparable con el éxodo sirio que comenzó en 2011.

“Esta es la más grave crisis migratoria que hemos tenido en toda la historia de América Latina”, advirtió en entrevista con DW el representante especial de la ONU para refugiados y migrantes venezolanos Eduardo Stein.

Además, Unicef estima que 4,3 millones de niños de Venezuela necesitarán asistencia humanitaria en los países de acogida en 2021.

Asimismo, la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2019-2020, elaborada por las tres universidades más prestigiosas del país, reveló que “96% de los hogares están en situación de pobreza y 79%  en pobreza extrema”.

 

10 claves para entender las elecciones en Venezuela, las más cuestionadas de su historia

1.- Qué se elige: Unos 14.400 aspirantes se disputan 277 escaños, 110 más que en las últimas parlamentarias, en 2015 porque el Consejo Nacional Electoral elegido a dedo por el régimen alteró la conformación del Parlamento. Violando la Constitución y las leyes, aumentó la cantidad de diputados a ser electos en un 60%, pasando de 167 diputados a 277, asignando más cargos a elegir en localidades pequeñas pero que históricamente han favorecido al chavismo, para así asegurarse más diputados.

2. La oposición: Los partidos más grandes que son contrarios al chavismo participarán en las elecciones con directivas impuestas, tras ser intervenidas las originales por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y nombrar sustitutos para los líderes tradicionales, que habían decidido que sus formaciones no acudirían a estos comicios. Así, por ejemplo, en julio pasado la Corte chavista intervino Voluntad Popular -el partido de Juan Guaidó y Leopoldo López-, se quedó con el sello, echó a todos sus verdaderos militantes e impuso una “junta ad hoc ” encabezada por el diputado José Gregorio Noriega, del grupo de los parlamentarios “traidores” que abandonaron las filas democrática por dinero.

3.- Sin reconocimiento internacional: La Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) han adelantado que, al igual que el grueso de la oposición venezolana y diversos sectores ciudadanos, no reconocerán los comicios al alegar que no pueden ser vistos como democráticos. Además, hay más de 50 países en el mundo que ya no reconocen a Maduro como gobernante legítimo de Venezuela, por lo que tampoco respaldan este proceso electoral.

4.- Los candidatos del régimen: Del lado del chavismo, aspiran a un escaño los sancionados por corrupción y terrorismo Jorge Rodríguez y el hijo del dictador, Nicolás Maduro Guerra, Diosdado Cabello y la esposa de Maduro, Cilia Flores. Ellos cuatro, todos buscados por haberse enriquecido con el dinero del Estado, son las caras más conocidas del régimen.

Por la oposición, se postuló el ex candidato presidencial Javier Bertucci y varios diputados señalados por supuestamente haber recibido dinero del Ejecutivo para comprar sus favores.

La izquierda tradicional, los Tupamaro y Patria Para Todo, rompieron con el régimen hartos de ver como sus jerarcas se enriquecieron a costa del pueblo y decidieron candidatearse por fuera de la alianza del PSUV.

5.- Abstencionismo: No solo en el plano internacional las elecciones son muy cuestionadas, según estimaciones de la encuestadora Datanálisis apuntan que la participación será cercana al 30 %, muy parecida a la que se obtuvo en 2005 cuando la oposición mayoritaria tampoco participó y muy por debajo del 74.17 de 2015, cuando se escogió a la actual AN – que lidera Guaidó- en la contienda más concurrida de la historia nacional.

Como el voto es voluntario, el chavismo han emprendido una estrategia de coacción y amenazas contra la población para obligarlos a acudir a las urnas. Esta semana, el segundo del régimen, Diosdado Cabello, amenazó: “El que no vota, no come”. La amenaza en sí misma es gravísima, pero más aún en un país con 10 millones de personas en inseguridad alimentaria, y en el que el régimen controla la distribución de alimentos.

6.- Crisis humanitaria: Los venezolanos acuden por vigésima quinta ocasión en lo que va de siglo a las urnas, solo que esta vez el 96 % de la población se encuentra en la pobreza, millones de personas sobreviven menos de cinco dólares al mes, la inflación acumulada en el año es de un 1.798,57 %, el bolívar se deprecia casi a diario y el PIB acumula seis años de contracción.

7.- La Pandemia: Son 20.710.421 de venezolanos los habilitados para votar en medio de la pandemia pdel coronavirus. Según cifras del régimen -cuestionadas pro la oposición y por organismos internacionales por falta de transparencia en los registros- hasta ahora el virus ha infectado a unas 100.000 personas, de las cuales, al menos, 880 fallecieron. El Consejo Nacional Electoral, elegido también de manera irregular por Maduro, asegura que el proceso se realizará con todas las medidas biosanitarias, misma promesa efectuada para la campaña y que se se incumplió reiteradamente.

8.- Los indígenas: El nuevo CNE, manejado a discreción por Maduro, decidió que las circunscripciones indígenas voten, literalmente, a mano alzada. Esta acción rompe por completo con lo establecido en la Constitución de elecciones directas, secretas y universales.

9.- La propuesta de Guaidó: Reconocido como presidente interino de Venezuela por unos 50 países, el opositor ha convocado, en rechazo a las legislativas, a una consulta no vinculante para medir el respaldo que tiene su postura, de cara a eventuales acciones de fuerza para intentar sacar del poder al presidente Nicolás Maduro.

El reto de Guaidó es salvar su vigencia con la consulta que promueve, prevista del 7 al 12 de diciembre, sin respaldo de autoridades electorales, a las que acusa de servir a Maduro. Confiando en que sus aliados internacionales ratifiquen el apoyo que le han dado, sostiene que el próximo paso es “homologar sanciones”.

En las últimas semanas, altos dirigentes chavistas han amenazado con llevar a prisión a los legisladores que abogaron por sanciones frente a Maduro. Guaidó niega que vaya a optar por el exilio como acaba de hacer su mentor Leopoldo López: “Asumo el riesgo de quedarme en Venezuela”. Su presencia, considera, es “central” para mantener la pugna por “elecciones presidenciales y parlamentarias libres”.

10.- Violaciones sistemáticas a los DDHH: Maduro llega a estas elecciones comparado a dictadores crueles de la talla de Muammar Gaddafi. El nuevo reporte de la OEA, difundido el este miércoles 2 de diciembre, sobre la crisis en Venezuela arrojó estremecedoras cifras sobre los crímenes cometidos por el régimen. Entre ellos sobresalen las más de 18.000 ejecuciones extrajudiciales cometidas por sus fuerzas desde 2014, así como más de 15.000 detenciones arbitrarias y cientos de casos de tortura.

El informe, de 153 páginas, urge desde el título a tomar acciones internacionales contra la dictadura chavista y critica lo que considera la inacción de la Corte Penal Internacional (CPI) con respecto a las denuncias elevadas contra la dictadura chavista: “Fomento de la impunidad: el impacto del fracaso de la Fiscal de la Corte Penal Internacional en abrir una investigación sobre la posible comisión de crímenes de lesa humanidad en Venezuela”, la frase que lo encabeza.

 

Fuentes: dw.com / infobae.com / AFP / EFE