El informe anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF) denuncia que las detenciones de periodistas aumentaron internacionalmente con la cobertura del Covid-19 y la crisis sanitaria, y que para los comunicadores latinos significó el incremento de las presiones en su contra. Al primer día de diciembre, 387 periodistas seguían encarcelados en todo el mundo, otros 54 estaban secuestrados y cuatro desaparecidos.

Las cifras de periodistas detenidos alrededor del mundo no disminuyen drásticamente desde hace cinco años y 2020 no ha sido la excepción. La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) aseguró en su informe anual que este año 387 comunicadores han sido encarcelados, en comparación con las 389 detenciones del 2019.

La gran diferencia no radica entonces en los números, sino en las causas. Este año, el cubrimiento de la pandemia y los cuestionamientos a los gobiernos sobre la transparencia del conteo de los contagios o sus estrategias de salud llevaron a la cárcel a cientos de reporteros en distintos países.

De hecho, RSF apuntó que los arrestos y detenciones arbitrarias se cuadruplicaron entre marzo y mayo, justo cuando comenzó la primera ola del virus; y con los rebrotes posteriores volvieron a aumentar las arbitrariedades contra periodistas. “También se observa que la cifra de incidentes vuelve a crecer desde el comienzo del otoño (en el hemisferio norte), al tiempo que comenzaba la segunda ola de la epidemia, particularmente en Europa. Sin embargo, el fenómeno no se ha reproducido con la misma amplitud y se trata principalmente de casos de violencia y agresión”, agregó la organización.

El más reciente reporte de la organización apunta que las medidas de excepción que adoptaron los países para contener la propagación del coronavirus también contribuyeron a “confinar la información”. Esta afirmación coincide con un estudio que hizo en mayo el Instituto Internacional de Prensa y que también denunció que la violencia contra los periodistas aumentó durante el aislamiento en la pandemia.

En América Latina, el inicio de la emergencia sanitaria representó un deterioro significativo del clima laboral, según RSF. “Se han incrementado los ataques, las presiones y las campañas de acoso, así como los procesos judiciales abusivos”, denuncia el organismo.

RSF también señala que para los gobiernos de países como Venezuela, Honduras, Nicaragua y Cuba, “la crisis sanitaria ha sido una bendición para intensificar la caza de periodistas críticos, independientes y disidentes”. Su reporte anual muestra que muchos comunicadores que cuestionaron la respuesta oficial ante la pandemia fueron detenidos e interrogados arbitrariamente.

Uno de los casos que se recordó en el reporte fue el del periodista independiente venezolano Darvinson Rojas, quien fue encarcelado durante 12 días por dudar en un tweet sobre la confiabilidad de las cifras oficiales del Gobierno de Nicolás Maduro sobre la pandemia. Incluso, RSF lo premió como uno de los héroes de la información de 2020.

Los casos que estudió el organismo muestran que la mayoría de los periodistas detenidos por algún tema relacionado con el Covid-19 fueron liberados al cabo de pocas horas. Sin embargo, RSF denuncia que todavía 14 reporteros siguen tras las rejas por cubrir la crisis. La mitad de ellos están en China, además hay dos detenidos en Bangladesh, dos en Irán, uno en Birmania, otro en Jordania y uno más en Ruanda.

Más de 300 periodistas fueron detenidos en las protestas en Belarús 

Uno de los mayores hallazgos del reporte de RSF es que cerca del 60% de todas las detenciones contra periodistas se concentran únicamente en cinco países: China con 117 arrestados, Arabia Saudita con 34, Egipto con 30, Vietnam con 28 y Siria con 27.

Aunque Belarús no está en ese listado, este año significó una gran amenaza para los periodistas del país por las elecciones presidenciales. En agosto, el presidente Alexander Lukashenko fue reelegido y desde entonces el país estalló en manifestaciones, no solo en contra de la larga permanencia del líder en el poder, sino porque la oposición denunció fraude en los comicios.

Miles de ciudadanos han participado en decenas de protestas en las que la Policía ha sido señalada por sus acciones violentas, también en contra de los comunicadores. “Al menos 370 periodistas (en Belarús) han estado detenidos por distintos periodos, sumando en total más de 880 días entre rejas (…) La represión y la violencia contra ellos se multiplicaron por diez tras la votación del 9 de agosto”, señaló RSF.

El organismo incluso advirtió que “el aparato estatal parece desesperado por impedir la cobertura de las manifestaciones” y que los periodistas también han sido víctimas de palizas arbitrarias y de otros maltratos, como ser obligados a permanecer en posiciones incómodas en celdas abarrotadas. Actualmente, ocho comunicadores siguen encarcelados en el país europeo.

Han aumentado exponencialmente las detenciones a reporteras

Otro capítulo del informe anual sobre periodistas encarcelados está dedicado a las mujeres. Si bien los comunicadores representan el 89% de los detenidos, RSF prende las alarmas por el aumento de las detenciones contra reporteras.

El número de periodistas detenidas en todo el mundo subió un 35% este año en comparación con 2019, ya que 42 fueron privadas de la libertad en contraste a las 31 del año pasado.

Entre las periodistas detenidas en los últimos tiempos se cuenta la ganadora del Premio RSF a la Libertad de Prensa en 2019, la vietnamita Pham Doan Trang.

Desapariciones: el caso de la periodista Daysi Mina en Perú

RSF también analizó la situación de los periodistas desaparecidos. Sus estadísticas señalan que todavía no se conoce el paradero de por lo menos cuatro reporteros en todo el mundo y uno de esos casos es en América Latina, concretamente en Perú.

Daysi Lizeth Mina Huamán, periodista del canal regional de televisión por cable VRAEM TV de Ayacucho, en el centro del país, desapareció el 26 de enero de 2020 tras cubrir las elecciones municipales que se celebraban ese día. Su rastro se perdió en la carretera entre el centro de Ayacucho y la ciudad de San Francisco.

RSF asegura que la periodista, de 21 años, no había recibido amenazas relacionadas con su labor. “Más de nueve meses después, y aunque recaen muchas sospechas sobre el compañero de Daysi, la investigación se ha estancado”, concluyó el informe.

El reporte del organismo es la primera parte del estudio que hace cada año sobre las agresiones contra los periodistas en el mundo. La segunda parte será publicada el 29 de diciembre y tratará sobre los periodistas asesinados en 2020.

 

Por María Clara Calle Aguirre

Fuente: france24.com