El presidente panameño, Laurentino Cortizo, realizó en una alocución pública unas polémicas declaraciones sobre el coronavirus, ya que afirmó que no pensaba aislarse en caso de llegar a contraer COVID-19. Este ‘inocente’ comentario causó que ahora sea acusado de no estar en pleno uso de sus facultades mentales.

Durante un acto de inauguración de la construcción del nuevo Hospital del Niño realizado el pasado 9 de diciembre, Cortizo se refirió a la epidemia de coronavirus y a la posibilidad de contraerlo.

“Si en algún momento llego a salir positivo, de la mano de Dios me la voy a rifar. Pero no me voy a quedar en mi casa, a mí no me hicieron para quedarme en casa, a mí me gusta salir, ver la gente, hablarle”, señaló el mandatario.

Posteriormente, el abogado Abdiel González presentó ante la Asamblea Nacional de Panamá una denuncia para solicitar que el presidente sea sometido a una evaluación psicológica forense, para precisar si está en pleno equilibrio de sus facultades mentales.

De acuerdo con González, las declaraciones de mandatario incitan “a la población civil violar el artículo 183” de la Constitución y el Código Penal, que establece que uno de los deberes del mandatario es mantener el orden público.

 

Sin embargo, el mandatario acudió más tarde a Twitter para aclarar la situación: “de salir positivo, cumpliré con la cuarentena establecida para seguir trabajando en todo el país”.

En otra alocución, días más tarde, Cortizo explicó lo que quiso decir: “¿Rifarse qué es? Es el riesgo de exponerse, esa es la esencia cuando hablo yo de rifarse algo”.

González, cuya denuncia será evaluada por la Comisión de Credenciales, Reglamento, Ética Parlamentaria y Asuntos Judiciales de la Asamblea Nacional, declaró al medio Panamá América que las declaraciones eran “incoherentes”.

“Es inaceptable que la primera figura se exprese en esos términos ilegales e ilegítimos. [En medio de la pandemia ]se requiere de un líder que tenga equilibrio”, indicó el letrado.

Fuente: sputniknews.com