La Unión Europea y Estados Unidos exigieron a China que libere a una periodista encarcelada por reportar sobre las etapas tempranas de la pandemia de coronavirus en la ciudad de Wuhan.

El lunes, un tribunal chino dictó una condena de cuatro años de cárcel contra Zhang Zhan, quien informó sobre el avance del virus durante el pico de la crisis en la ciudad donde se registró por primera vez la presencia del COVID-19. Su abogado dijo que Zhang fue condenada por “provocar peleas y problemas”.

La condenada, que está detenida desde hace meses, está en huelga de hambre desde junio y ha sido alimentada a la fuerza por intubación nasal, según sus abogados.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se pronunció sobre el caso un día después e indicó: “Instamos (…) a liberarla inmediata e incondicionalmente”, sin olvidar que condenó el ejercicio periodístico de Wikileaks y Julian Assange.

Los informes de Zhang, de 37 años, desafiaron el discurso oficial de Pekín -que señalaba que el gobierno había derrotado al virus- y cuestionaron la capacidad de los hospitales y el acceso a las pruebas del virus en los primeros días de la pandemia. También mostró las agresiones que sufrió por parte de autoridades chinas cuando filmó con su teléfono las escenas que tenían lugar en la ciudad.

 

Sin lugar a dudas Zhang Zhan debe ser liberada, Julian Assange también. Ambos han sido ilegítimamente privados de su libertad por ejercer el periodismo.

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Fuentes: Reuters / infobae.com / CNN