A mediados de diciembre, Estados Unidos permitió que la inteligencia artificial (IA) actuara como copiloto de un avión militar. Para un exsubsecretario de la Fuerza Aérea, el hito marca el comienzo de una “guerra algorítmica”.

El pasado 15 de diciembre, la Fuerza Aérea de EEUU utilizó un copiloto computarizado para volar un avión espía U-2, en California. Esta fue la primera vez que la IA controló un sistema militar.

El algoritmo fue programado para realizar una tarea específica, normalmente llevada a cabo por el piloto. Durante el vuelo de prueba, en el cual se simuló una misión de reconocimiento durante un ataque con misiles dirigido a una base aérea, el sistema tenía que encontrar lanzamisiles enemigos mientras el piloto buscaba sus aviones. La prueba concluyó con éxito.

 

Según detalló Will Roper, ex subsecretario de la Fuerza Aérea de EEUU para adquisiciones, tecnología y logística, el algoritmo µZero fue originalmente diseñado para dominar juegos como el ajedrez y el go. Sin embargo, en menos de cinco semanas, se entrenó este algoritmo comercial para operar el radar del avión espía.

“De hecho, ha comenzado una era de guerra algorítmica. Y por muy aterrador que parezca, está teniendo lugar en un campo de batalla mucho más grande, cuyo ‘armamento’, entre todas las cosas, es la tecnología comercial y las empresas emergentes”, escribió Roper.

El ex subsecretario estadounidense consideró el vuelo copilotado por el algoritmo un avance capaz de ganar guerras. Subrayó, sin embargo, que la tecnología no se desarrolló con fines militares, como de costumbre, sino gracias a una startup de tecnología comercial

Roper consideró que el acelerado ritmo de las innovaciones dificulta pronosticar cómo serán las guerras futuras, por lo que “la innovación en sí misma es el nuevo campo de batalla (…) que se libra en cada aula, laboratorio, empresa y nación diariamente”.

“En este campo de batalla, la construcción de ejércitos líderes en el mundo sigue siendo importante, pero su uso para catalizar las bases de innovación líderes en el mundo, aquellas capaces de desencadenar tanto la defensa futura como las revoluciones industriales, importa mucho más”, consideró Roper.

El ex subsecretario puso de relieve que ganar la carrera del mercado para todos los tipos de tecnología, incluidos los comerciales, se ha convertido en una cuestión imperativa de la seguridad nacional.

 

Fuente: sputniknews.com