Este jueves, el líder del Partido Republicano en el Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, solicitó retrasar el inicio del juicio político contra el expresidente, Donald Trump, por presunta “incitación a la insurrección”, tras el asalto al Capitolio, el 6 de enero. Los conservadores aseguran que el exmandatario necesita tiempo para preparar su defensa, mientras los demócratas han expresado que desean comenzar el proceso lo más pronto posible.

Donald Trump salió de la Casa Blanca, pero la pugna entre demócratas y republicanos por su juicio político continúa. El nuevo punto de la discordia se centra en la petición de la bancada roja de aplazar el inicio del proceso.

En vocero del líder del Partido Demócrata en el Senado, Chuck Schumer, informó que el legislador evalúa la solicitud presentada por el líder de los republicanos en esta cámara, Mitch McConnell, de retrasar el juicio político hasta mediados de febrero.

La petición concreta de McConnell es posponer el envío de los artículos sobre el cargo de Incitación a la insurrección a la Cámara Alta hasta el 28 de enero y a partir de ese momento dar dos semanas a Trump para preparar su defensa. Los conservadores argumentan que ese periodo de tiempo es necesario para que el exjefe de Estado pueda formar su equipo legal y revisar su caso.

La semana pasada la Cámara de Representantes sacó adelante de forma acelerada la redacción y aprobación de los mencionados artículos bajo los cuales Trump será juzgado.

“Los republicanos del Senado están fuertemente unidos detrás del principio de que la institución del Senado, la oficina de la Presidencia y el mismo ex presidente Trump merecen un proceso completo y justo que respete sus derechos y las serias cuestiones fácticas, legales y constitucionales que están en juego (…) Especialmente dada la velocidad sin precedentes del proceso en la Cámara, dijo McConnell.

Pero la petición de la bancada republicana ya enfrenta tropiezos. Los demócratas han indicado que quieren proceder de manera inmediata, al señalar que debe haber un ajuste de cuentas y una resolución completa del caso cuanto antes, para que el Congreso y el país puedan seguir adelante con otros asuntos.

La líder de la mayoría demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, quien ha tenido un rol fundamental para impulsar los dos procesos políticos contra Trump y quien además es la encargada de enviar oficialmente los mencionados documentos, dijo este jueves que “será pronto”, aunque no especificó la fecha en que lo hará. Pelosi afirmó que Trump no merece “una tarjeta para salir de la cárcel” solo porque ya dejó el cargo, al tiempo que Biden y otros piden unidad nacional.

La demócrata, quien protagonizó varios enfrentamientos con Trump durante su Gobierno, agregó que sería “perjudicial para la unidad” olvidar que hubo “gente que murió aquí el 6 de enero, el intento de socavar nuestras elecciones, de socavar nuestra democracia, de deshonrar nuestra Constitución”.

Las condiciones para el nuevo Juicio político de Trump

Esta vez el ‘impeachment’ contra Donald Trump, el primer presidente en la historia de Estados Unidos en ser juzgado en dos ocasiones por el Legislativo, no contará con la mayoría republicana en el Senado que lo defendió fehacientemente y logró su absolución, entre finales de 2019 y principios de 2020.

Aunque los demócratas actualmente tienen más poder en la Cámara Alta que en la legislatura anterior, la mayoría tampoco está clara para ninguno de los dos partidos, pues actualmente presentan un empate de 50 a 50.

Los progresistas necesitarían el apoyo de al menos 17 republicanos para condenar a Trump, una marca muy alta y difícil de alcanzar. Si bien en los últimos días un puñado de conservadores ha indicado su respaldo al ‘impeachment’ por considerar a Trump responsable de alentar la insólita violencia en el Capitolio hace dos semanas, que dejó cinco personas muertas, la mayoría de ese partido se muestra en desacuerdo y asegura que solo generaría divisiones. Asimismo, cuestionan la legalidad de juzgar a un presidente después de que ha dejado el cargo.

En su primer ‘impeachment’, el entonces mandatario estuvo acusado de abuso de poder y obstrucción al Congreso, luego de que se conociera que presionó al presidente de Ucrania para investigar a quien ya se perfilaba como su fuerte rival de las elecciones en las que el republicano aspiró a un segundo mandato: el demócrata Joe Biden.

En ese momento, McConnell se rehusó a la comparecencia de testigos y los demócratas cuestionaron fuertemente la absolución de Trump sin haber escuchado a quienes tendrían información contra él.

 

Por Yurany Arciniegas

Fuente: france24.com