La Unión Europea presentó recientemente un plan económico para reforzar el euro como moneda de reserva mundial frente al dólar. Según el diario chino The South China Morning Post, es otro paso en los intentos de China, Rusia y Europa de minimizar su dependencia de la moneda estadounidense.

El plan europeo consiste en que los países miembros del bloque fomenten aún más el uso del euro para hacer crecer la fuerza y la resistencia de la economía y el sistema financiero de la UE.

“Aumentar el uso internacional del euro no solo es una forma de que Europa desarrolle una mayor autonomía estratégica respecto a EEUU, sino que también le ayudaría a desarrollar una mayor presencia geopolítica”, escribe el diario chino.

Según el medio, la UE parece estar enviando una señal a la nueva administración Biden sobre la inevitabilidad de un mundo multipolar.

“Lo que parece estar ocurriendo es que, independientemente de quién ocupe la Casa Blanca, estamos viviendo en un mundo más policéntrico“, cita el medio a Juscelino Colares, profesor de derecho y ciencias políticas en la Universidad Case Western Reserve de Ohio.

En octubre, el dólar estadounidense perdió su corona como moneda de pago global más utilizada del mundo, quedando por detrás del euro por primera vez desde agosto de 2013.  Pero el euro volvió a ocupar el segundo lugar al mes siguiente.

La cuota del dólar estadounidense en los pagos mundiales se situó en diciembre en el 38,7%, ligeramente por encima del 36,7% del euro, y muy por encima del 1,9% del yuan, según datos de SWIFT.

“A medida que las tensiones geopolíticas con Estados Unidos se han ampliado en los últimos años, China, Rusia y Europa han tratado de desvincularse del dólar para minimizar las interrupciones de sus actividades comerciales y de inversión por la hostilidad estadounidense”, escribe el diario chino.

El medio recuerda que la UE se vio afectada por varias medidas de EEUU, incluida su retirada del acuerdo nuclear con Irán en 2018. Al restringir el acceso de Teherán al sistema de pagos en dólares estadounidenses, se crearon dificultades para las empresas europeas que hacen negocios con Irán, incluida la compra de petróleo.

Asimismo, la Administración Trump impuso sanciones relacionadas con la construcción del gasoducto Nord Stream 2 desde Rusia hasta Alemania.

 

En cuanto a China, EEUU tomó varias medidas financieras contra empresas e individuos del país asiático e “intensificó la rivalidad entre Estados Unidos y China en materia de tecnología y comercio”.

“Tanto Bruselas como Pekín reconocen la inevitabilidad de un mundo multipolar compartido con Estados Unidos”, dijo Liam Hunt, analista de Gold IRA Guide.

Como consecuencia, “los países están diversificando sus redes comerciales y de exportación más allá de Washington“.

 

Fuentes: sputniknews.com / Council of the EU