El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, rechazó el lunes tener vínculos con narcotraficantes y consideró “calumnias” las acusaciones que le hacen fiscales federales en Estados Unidos, con base en testimonios de capos de la droga.

“Esas calumnias que estoy recibiendo, calumnias basadas en testimonios de estos narcotraficantes, a los que hemos capturado, y otros que se han entregado (…), tienen únicamente el fin de venganza”, aseveró el gobernante en un discurso en el Congreso.

Según Hernández, dos docenas de líderes de los carteles de drogas han sido extraditados por su gobierno hacia Estados Unidos y otros se han entregado.

“No he sido, no soy, ni seré amigo de ninguno de estos delincuentes, y continuaré mi lucha hasta el último día de mi gobierno, cueste lo que cueste”, sentenció en la inauguración de la cuarta y última legislatura de su segundo periodo de gobierno 2018-2022.

Fiscales federales de Estados Unidos acusaron al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, de proteger a un narcotraficante hondureño a cambio de grandes sobornos, incluso usando al Ejército para facilitar sus actividades, lo que ahonda en las acusaciones planteadas durante el juicio por tráfico de drogas contra su hermano Juan Antonio.

En un documento presentado a última hora del viernes (08.01.2020) ante un tribunal de Nueva York, los fiscales detallaron la supuesta relación del gobernante con Geovanny Fuentes Ramírez, presunto narcotraficante hondureño detenido en Miami el pasado mes de marzo.

El escrito de la Fiscalía se enmarca en el caso contra Fuentes Ramírez y en él no se nombra explícitamente al presidente hondureño, al que se identifica como cómplice o coconspirador número 4 (CC-4), pero su identidad es fácilmente reconocible por las referencias a su cargo y a su hermano Juan Antonio “Tony” Hernández, que fue declarado culpable de narcotráfico en Estados Unidos.

 

Fuentes: france24.com / CNN / dw.com