La policía disparó este martes (9.02.2021) balas de goma y gases lacrimógenos contra los manifestantes que protestaban contra el golpe de estado militar en varias ciudades de Birmania, informaron testigos y medios de prensa locales e internacionales.

 

En Naipyidó, la capital, las fuerzas del orden “hicieron dos tiros de advertencia al aire y luego dispararon balas de goma” contra los manifestantes”, dijo a la la agencia francesa de noticias AFP un habitante de la ciudad, mencionando heridos. Un periodista de AFP presente en el lugar confirmó los disparos efectuados por la policía.

Según el portavoz del depuesto partido LND, Kyi Toe,  la Policía disparó incluso con munición real contra los manifestantes en la capital, Naipyidó.

“Al menos siete personas resultaron heridas y tres de ellas se encuentran en el hospital”, precisó el portavoz del partido liderado por la Nobel de la paz Suu Kyi, detenida por los militares junto con otros miembros de su Gobierno durante el golpe.

Dos de los heridos se encuentran en estado crítico, un hombre de 30 años y una mujer de 19 que fueron heridos de bala, según informaron fuentes médicas al medio local Myanmar Now. También se produjeron heridos debido al uso de los cañones de agua en ciudades como Bago y Mandalay.

La ONU condenó, en un comunicado, el uso de la fuerza contra los manifestantes en Birmania, donde miles salieron de nuevo a las calles este martes, desafiando a los militares, que el lunes prohibieron las reuniones de más de cinco personas.

 

Jefe militar de Myanmar calificó de “inevitable” el golpe de Estado

Min Aung Hlaing, jefe de la junta militar de Myanmar, reiteró la misma postura que ha defendido la Fuerza Pública desde noviembre: sostuvo sin pruebas que las elecciones de ese mes fueron fraudulentas. El militar aseguró que, aunque “los anteriores comicios de 2010 y 2015 fueron justos y libres”, los del año pasado “estuvieron repletos de irregularidades” y afirmó que una prueba de ello fue la alta participación registrada a pesar de la pandemia. Hlaing agregó que había por lo menos 200 denuncias de fraude electoral y prometió investigarlas.

Fue así como criticó los resultados que le dieron una victoria abrumadora a Aung San Suu Kyi, líder de la Liga Nacional para la Democracia (NLD, por sus siglas en inglés). La política fue detenida por los militares y ahora está en arresto domiciliario. En vez de hablar de la situación de la líder de gobierno, el jefe de la junta militar justificó el golpe de Estado y dijo que este fue “inevitable” ante lo ocurrido en los comicios.

 

Fuentes: dw.com / france24.com / South China Morning Post / BBC / Al Jazeera