El ex socio comercial de Cristina Kirchner, Lázaro Báez, fue condenado -por voto mayoritario- a la pena de 12 años de cárcel por el delito de lavado de dinero en el caso conocido como «la Ruta del Dinero K». El veredicto estuvo a cargo del Tribunal Oral Federal 4 y se acusó al contratista de haber lavado 60 millones de dólares entre 2010 y 2013. Por ese motivo, deberá pagar una multa de 480 millones de dólares.

De las acusaciones no quedaron exentos los cuatro hijos del empresario.

Se condenó a Martín Báez a la pena de nueve años; a Leandro, como parte de la organización que se dedicó a las maniobras de blanqueo, le recayó una pena de cinco años, y la acusación más leve y en suspenso, fue para las hijas del empresario: Melina y Luciana fueron sentenciadas a tres años. 

Respecto al único imputado colaborador del caso, Leonardo Fariña, el Tribunal lo condenó a cinco años, con una reducción de tres años por su colaboración como arrepentido, y considerando que sus aportes fueron necesarios para el esclarecimiento del caso.

Del entorno de Báez, se condenó a su ex contador Daniel Pérez Gadín como organizador de las maniobras de blanqueo, a la pena de ocho años, lo mismo que recayó sobre el abogado Jorge Chueco. En tanto a Fabián Rossi, señalado como partícipe necesario, se le dictó una condena de cinco años.

En cuanto al financista Federico Elaskar, le adjudicaron una sentencia de cuatro años y medio. Las penas aplicadas, en todos los casos responde a la mayor en la escala del delito de lavado de activos.

La fortuna de Báez, que asciende 205 millones de dólares, fue un eje central en el caso, ya que se consideró que la compra compulsiva de 1.420 bienes, fue producto de un ilícito.

La principal acusación contra el dueño del Grupo Austral fue la de organizar una «banda dedicada a lavar dinero entre 2010 y 2013 agravado por la habitualidad«.

Como las causas de lavado de dinero requieren de un delito precedente, «la Ruta del Dinero K» quedó vinculada con la causa de la presunta defraudación al Estado por la asignación irregular de obra pública a Báez durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Este punto contó con el reconocimiento de los jueces Néstor Costabel y Adriana Pallioti.

La defensa de Lázaro Báez fue en sintonía con el discurso de Cristina Kirchner: el lawfare, la supuesta persecución política por parte del gobierno de Mauricio Macri.

 

Por Lucía Salinas (clarin.com)

Fuentes: clarin.com / PLUS10 / eltrece