“Los entrevistados mencionaron a decenas de conocidos que fueron asesinados, y Amnistía Internacional ha recopilado los nombres de más de 240 víctimas entre los días 28 y 29 de noviembre”, detalla la organización, que reconoce que no ha podido “verificar de forma independiente el número total de muertos” en una masacre que podría constituir “un crimen de lesa humanidad”.

El 19 de noviembre de 2020, fuerzas militares de Etiopía y Eritrea tomaron el control de Axum en una ofensiva a gran escala con bombardeos y disparos, y en los 9 días siguientes -según relata AI- el Ejército eritreo (con matrículas e uniformes diferentes) se dedicó a saquear y a perpetrar ejecuciones extrajudiciales.

Según relatos de testigos, el peor brote de violencia se produjo el día 28, después de que milicianos partidarios del entonces partido gobernante en esta región, el Frente Popular de Liberación del Tigray (FPLT), atacaran una base federal con rifles, además de con palos, cuchillos y piedras.

“Los soldados eritreos estaban entrenados, pero los jóvenes residentes ni siquiera sabían disparar… muchos de los combatientes (locales) empezaron a huir y dejaron sus armas. Los soldados eritreos llegaron a la ciudad y comenzaron a matar al azar”, explica un testigo de 22 años.

“Solo se veían cadáveres y gente llorando”

“Todo lo que se podía ver en las calles eran cadáveres y gente llorando”, relata otro vecino de Axum que huyó de la ciudad durante el día y regreso por la noche. Al día siguiente, los soldados eritreos aparentemente abrieron fuego contra cualquiera que intentara trasladar a los muertos. “La evidencia es convincente y apunta a una conclusión escalofriante”, expresó este 26 de febrero la directora regional de AI para África Oriental y Meridional, Deprose Muchena.

“Esta atrocidad se encuentra entre las peores documentadas hasta la fecha en este conflicto. Además del elevado número de muertos, los residentes de Axum se vieron sumidos en días de trauma colectivo en medio de violencia, duelo y entierros masivos”, denunció.

 

Laboratorio de Evidencia de Crisis corrobora “bombardeos indiscriminados”

A través de imágenes satelitales analizadas por el Laboratorio de Evidencia de Crisis, esta ONG pudo corroborar los informes de bombardeos indiscriminados, saqueos masivos y excavaciones para nuevas tumbas en las inmediaciones de dos iglesias.

Para este informe, AI entrevistó además a 41 supervivientes y testigos -incluidos refugiados recién llegados al este de Sudán-, mantuvo llamadas telefónicas con etíopes en Axum y habló con otra veintena de personas conocedoras de lo sucedido.

“Las Naciones Unidas deben dirigir una investigación sobre las graves violaciones (cometidas) en Axum”, concluyó Muchena, quien exigió que los culpables sean llevados ante la Justicia y que el Gobierno etíope permita el “acceso completo” de cooperantes, organizaciones de derechos humanos y periodistas.

El propio Parlamento Europeo (PE) pidió el pasado 11 de febrero que se garantizase el “acceso sin restricciones” de ayuda humanitaria a Tigray, donde la población civil se ve privada de alimentos, agua, electricidad y combustible.

La “ejecución masiva” de civiles en Aksum por parte de los soldados de Eritrea podría constituir crímenes de lesa humanidad, de acuerdo con el reporte, el cual pide que se abra una investigación internacional liderada por las Naciones Unidas que cuente con acceso pleno a Tigray para grupos de derechos humanos, periodistas y trabajadores humanitarios. La región ha estado en gran medida aislada desde que empezó el conflicto a principios de noviembre.

El gobierno de Etiopía ha negado la presencia de soldados de la vecina Eritrea, añejo enemigo de los gobernantes de la región de Tigray, quienes ahora están prófugos, y las autoridades de Eritrea calificaron la historia de la AP sobre la matanza en Aksum como “horribles mentiras”.

 

Fuente: dw.com / apnews.com