Al menos 38 personas murieron este miércoles (03.03.2021) en Birmania, indicó la ONU, en la que es la jornada con más vÍctimas mortales hasta ahora en las protestas contra la junta militar, violentamente reprimidas por las fuerzas de seguridad.

“Hoy fue el día más sangriento desde que ocurrió el golpe el 1 de febrero”, lamentó la enviada especial de la ONU, Christine Schraner Burgener.

Las manifestaciones en rechazo al golpe militar continuaron este miércoles en el país, a pesar de la brutal represión policial, que solo el domingo se había cobrado la vida de 20 manifestantes, la mayoría a causa de disparos de la policía.

Schraner Burgener apuntó que los muertos ya superan los 50 desde el golpe y se hizo eco de numerosos videos que aparentemente muestran a fuerzas de la policía atacando a equipos médicos y a agentes usando ametralladoras contra manifestantes.

Además, hay unos 1.200 detenidos, de los que en muchos casos los familiares no tienen noticias, detalló la enviada de la ONU.

El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto abordar este viernes la situación en el país, apuntó este miércoles la presidencia de turno del órgano, que ocupa Estados Unidos.

Las protestas han sacudido a Myanmar desde principios de febrero, cuando los militares detuvieron a la líder civil del país, Aung San Suu Kyi, al presidente Win Myint y a varios altos funcionarios.

El domingo se informó de al menos 17 muertes tras los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, que piden la liberación de Aung San Suu Kyi.

El partido Liga Nacional por la Democracia de San Suu Kyi enfrenta acusaciones de que manipuló las elecciones del 8 de noviembre. Después del golpe de febrero, el líder militar de Myanmar, Min Aung Hlaing, dijo que la comisión electoral del país había utilizado la pandemia de COVID-19 como excusa para evitar una campaña justa y que las autoridades no cumplieron con sus deberes como resultado.

La ONU y Estados Unidos han condenado la violencia contra los manifestantes.

El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, pidió a los militares que “renuncien al poder y restauren al gobierno elegido democráticamente”.

 

Fuentes: dw.com / sputniknews.com / BBC News / Al Jazeera