En medio de la polémica por las detenciones de Jeanine Áñez y cinco de sus ministros, la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó este lunes las acusaciones de Argentina de haber participado en un presunto golpe de Estado contra el ex presidente Evo Morales.

“Puesto que la OEA fue la única organización multilateral que sostuvo que el mandato constitucional del ex presidente debía ser respetado y que todas las instituciones debían actuar con apego a la Constitución, es evidente la falsedad absoluta de cualquier acusación contra la Organización de haber participado en un golpe de Estado”, señala el organismo internacional en un comunicado.

Respecto a las elecciones celebradas en 2019, la OEA asegura que hubo un debilitamiento de la autoridad electoral. Denuncia “cambios significativos en la composición del Tribunal Supremo Electoral (TSE), así como en su estructura interna”.

Es importante señalar como antecedente a las renuncias de los magistrados del TSE las innumerables presiones que recibieron en el marco de esta elección. El 21 de noviembre de 2018, en las semanas previas a definir la habilitación o inhabilitación de las candidaturas inscritas para las primarias, los vocales (Dunia) Costas y (Antonio) Sandoval habían presentaron una nota de denuncia ante el Defensor del Pueblo en la que indicaban que habían sido intimidados y solicitaban garantías para el ejercicio de sus funciones. El 25 de noviembre de 2018, ambos vocales presentaron también una solicitud de medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”, señala la OEA.

El organismo también denuncia una “paralización dolosa del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP)”. Aduce que esta se realizó de forma intencional, arbitraria y sin ningún fundamento técnico que justificara dicha paralización. Esto se llevó a cabo cuando había un 83,76% de las actas verificadas y divulgadas, de un 89,34% que ya habían sido transmitidas y estaban en el sistema TREP, según informa la OEA.

En el comunicado también señalan que durante la jornada electoral se hizo uso de servidores clandestinos a los cuales se desvió de manera intencional información del TREP. Además, hubo manipulación y ocultamiento sobre el uso de los servidores.

Se evadieron intencionalmente los controles de la empresa auditora y se redirigió el tráfico hacia una red que estaba fuera del dominio, administración, control y monitoreo del personal del TSE. El esquema tecnológico paralelo y no controlado que se creó de manera deliberada facilitó un entorno que permitía la manipulación de datos, suplantación de actas o cualquier maniobra, facilitado por la volatilidad de la evidencia digital”, denuncia la OEA en su comunicado.

A lo anterior se le añade, ingresos remotos indebidos al sistema, accesos de personas no autorizadas al mismo, provisión de información falsa e intento deliberado de ocultar servidores.

La OEA también denuncia que hubo un llenado doloso e irregular de actas de escrutinio que afectaron su cómputo. De acuerdo con la investigación realizada, de una muestra de 4.692 actas revisadas, 226 estaban manipuladas. También hubo quema de material electoral sensible.

La OEA señala, además, que no se preservaron los metadatos de las imágenes del TREP que determinan la autenticidad de las imágenes y la identificación de la fuente de los archivos.

Entre otras de las denuncias realizadas por la Organización de Estados Americanos están: ingresos inexplicables y no autorizados al sistema, modificaciones en más de una ocasión del software del Cómputo Oficial en pleno proceso, modificación de bases de datos.

La OEA advierte que no hubo una adecuada preservación de la evidencia sobre los comicios, como tampoco garantías en la cadena de custodia del material electoral.

Por último, denuncia que “se constataron actas del voto en el exterior originales (sin llenar) en las instalaciones del TSE” y que “la autenticación para el uso del software del sistema de cómputo era débil y permitía a alguien tomar control con roles de administración”.

Por otra parte, el canciller de Argentina, Felipe Solá, calificó de “inmoral absoluto” al secretario general de la OEA, Luis Almagro, y lo responsabilizó por el “golpe de Estado”, que dice sufrió Evo Morales en 2019.

”Es un inmoral absoluto (…) que se pone a las órdenes del más fuerte, a las órdenes de Donald Trump (en ese entonces presidente de EEUU), traiciona toda su historia política y mandatos”, dijo sobre Almagro y su “aporte” para que en Bolivia se diera el “golpe de Estado”.

Morales se vio forzado a renunciar a la Presidencia de Bolivia el 10 de noviembre de 2019 y siempre ha acusado a la OEA y a Almagro de sustentar “la maquinaria del golpe de Estado” tras el informe sobre las elecciones de ese año, que fueron anuladas por denuncias de fraude a su favor.

 

Fuente: infobae.com