“Hay 44 personas muertas y nueve heridas” en la zona este de Isla de Flores y “muchas (…) siguen bajo el barro”, dijo a la AFP el portavoz de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres, Raditya Jati. Las inundaciones repentinas y los deslizamientos de tierra que arrasaron una isla en la provincia más oriental de Indonesia el domingo (04.04.2021), informaron los socorristas, que temen que aumente el número de víctimas.

De hecho, un informe previo del Centro de Datos Información y Comunicación de Desastres de dicha agencia, cifraba en 23 de las víctimas en la Isla de Flores y 2 en la región de la Regencia de Bima, también al este del archipiélago.  Los equipos de rescate tienen difícil el acceso a algunas de las zonas afectadas, donde solo se puede llegar por vía marítima, una alternativa difícil por los fuertes vientos y el oleaje que golpean la zona.

Horas antes de que la gente se despertara para celebrar la Pascua, las lluvias torrenciales desataron inundaciones repentinas en la isla de Flores, de mayoría católica. El lodo inundó las casas, mientras que los puentes y las carreteras del extremo oriental de la isla quedaron destruidos, según el portavoz de la Agencia de Desastres.

En la región de la Regencia de Bima, en la isla de Sumbawa, el aguacero duró nueve horas y provocó fuertes inundaciones de hasta dos metros de profundidad en zonas habitadas y en campos de cultivo por el desbordamiento de varios embalses. Además de provocar dos fallecimientos y de afectar a más de 27.000 personas, las riadas anegaron parcialmente 9.245 viviendas y dañaron 294 hectáreas de campos de cultivo.

Los deslizamientos de tierra mortales y las inundaciones son habituales en todo el archipiélago indonesio durante la temporada de lluvias, cuando los aguaceros son frecuentes. La agencia indonesia de meteorología ha advertido de fuertes lluvias en la próxima semana en varias zonas del archipiélago, donde la estación de lluvias tiene lugar generalmente entre noviembre y marzo.

Fuentes dw.com / Trend Breaker’s