Grupos de manifestantes se reunieron este sábado en el Obelisco, la Quinta de Olivos y la Plaza de Mayo para protestar contra las restricciones impuestas por el Gobierno en el AMBA ante el crecimiento de los casos de coronavirus.

La manifestación en el centro porteño comenzó poco después de las 17, con un pequeño grupo de personas que mostraban banderas argentinas y pancartas.

La convocatoria fue creciendo con el correr de los minutos, lo que provocó que se cortara parcialmente el tránsito en la Avenida 9 de Julio. También se sumaron automovilistas que comenzaron a tocar bocina para acompañar las protestas. Poco después de las 19 se dispersaron.

Distinto fue el panorama en la Quinta de Olivos. Después de las 20, horario del comienzo de las restricciones de circulación, aún había manifestantes reunidos allí.

Allí hubo empujones e insultos entre un pequeño grupo que buscaba pegar carteles en la puerta de la Quinta de Olivos y policías que custodiaban el lugar.

Los incidentes más graves se registraron frente a la Casa Rosada, donde se concentró un grupo anticuarentena que intentó avanzar contra la sede de Gobierno y chocó con la Policía. Los manifestantes fueron dispersados con camiones hidrantes.

Antes, en señal de protesta contra las medidas impuestas por el Gobierno, hubo quemas de barbijos y mensajes contra las vacunas. 

“Todo trabajo es esencial”

Este sábado se aplicaron por segundo día las restricciones que dispuso el Gobierno. El viernes la circulación se redujo notoriamente después de las 20 y en los bares porteños apenas unos pocos se animaron a desafiar el decreto presidencial, que los obliga a cerrar sus puertas a las 19.

En ese contexto, los manifestantes que se reunieron esta tarde en el Obelisco mostraron su descontento contra las prohibiciones para circular y el impacto económico de las medidas. “Todo trabajo es esencial”, protestaba uno de los carteles. “Los bares no contagian”, indicaba otro.

El reclamo se concentró además en la suspensión por 15 días de las clases presenciales, medida resistida por el Gobierno porteño y las limitaciones a la circulación nocturna.

“Por la libertad, por la República. Las calles son nuestras”, anticipaba uno de los flyers difundidos para convocar a la movilización.

Varias de esas consignas se repitieron entre los manifestantes que se acercaron este sábado al Obelisco. “No al toque de queda” y “Los derechos humanos son de todos los argentinos” fueron algunas de las principales críticas a las medidas impuestas por el Gobierno.

También hubo cuestionamientos a la campaña de vacunación. “Se robaron las vacunas y las usaron para vacunar a los jóvenes”, se quejó uno de los manifestantes frente a las cámaras de TN.

“A mis hijos no me los toca nadie, la educación es un derecho“, sostuvo otra mujer que participó de la movilización. “Estoy pidiendo por la educación. Por mis hijos y por los hijos de todos. Los chicos están tristes. Los chicos necesitan ir a la escuela”, agregó otra de las manifestantes.

Las medidas dispuestas por el presidente Alberto Fernández a través de un DNU entraron en vigencia este viernes.

Los comercios tuvieron que cerrar sus puertas a las 19 -los restoranes están habilitados para seguir trabajando pero bajo el formato de delivery o “take away”- y entre las 20 y las 6 de este sábado solo pudieron circular por la calle trabajadores esenciales que hayan tramitado el permiso.

Las restricciones se mantendrán hasta el viernes 30. En la primera noche, hubo poco movimiento en la calle, con retenes policiales en los principales accesos a la Ciudad. En Palermo los bares y restoranes acataron la medida, con algunas pocas excepciones.

Contra el cierre de escuelas

Un grupo de padres autoconvocados realizará el próximo lunes un abrazo en cada una de las escuelas a las que asisten sus hijos para “reclamar la presencialidad” en los colegios.

La convocatoria fue organizada por padres de alumnos que asisten a escuelas privadas y públicas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), cuya actividad será realizar a las 8 un abrazo simbólico a la institución.

El reclamo se da en medio de la tensión entre la Ciudad y el Gobierno nacional, enfrentados ante la decisión de suspender por 15 días las clases presenciales.  

Fuentes: clarin.com / Lorna Irina Gemetto