El Ejército israelí y las milicias palestinas en la Franja de Gaza se enfrascaron en un intercambio de ataques desde las últimas horas del 10 de mayo, la mayor escalada del conflicto desde 2014. Las tensiones iniciaron con las restricciones de las autoridades israelíes en pleno Ramadán, se elevaron en las protestas contra los desalojos de familias palestinas y se han extendido incluso entre la población árabe-israelí.

El interminable cara a cara entre israelíes y palestinos atraviesa un nuevo capítulo de un conflicto que se renueva, se expande y se transforma. La peor escalada de tensiones desde 2014 se materializó en el intenso intercambio de ataques entre las fuerzas israelíes y las milicias palestinas, lideradas por el grupo armado Hamás.

Este nuevo estallido combina las diferencias históricas con sus propias particularidades, como el hecho de que su origen haya sido en Jerusalén, de la mano de las protestas de manifestantes palestinos contra las restricciones de las autoridades israelíes en pleno Ramadán y la amenaza de desalojos de familias palestinas en el este ocupado de la Ciudad Santa.

El clima de tensión llevó a las fuerzas de seguridad a cambiar la ruta del llamado Día de Jerusalén, celebrado el 10 de mayo en recuerdo de lo que los israelíes consideran la reunificación de la ciudad durante la Guerra de los Seis Días de 1967.

Aún con esas precauciones, la noche del lunes 10 de mayo se tornó violenta cuando la policía intentó desalojar a los manifestantes palestinos con balas de goma, granadas aturdidoras y gases lacrimógenos, acciones respondidas con lanzamiento de piedras, botellas y otros objetos. Solo esa noche, al menos 612 palestinos resultaron heridos, según la Media Luna Roja Palestina, al igual que 21 policías israelíes.

Las hostilidades entre Israel y Hamas se intensificaron este martes, mientras cada lado contraataca con bombardeos que recuerdan su último gran conflicto en 2014. En total y hasta el momento los bombardeos de las dos partes dejan 28 palestinos y cuatro israelíes muertos.

En las últimas horas, Hamas confirmó que lanzó 130 cohetes contra Tel Aviv, después de que un ataque aéreo israelí destruyera una torre de oficinas Hanadi, en Gaza, de al menos 13 pisos.

Como resultado del ataque del movimiento armado palestino, murieron otros dos ciudadanos israelíes: una mujer de 50 años y posteriormente un hombre cuando el bus en el que se transportaba en la ciudad de Holon, cerca de Tel Aviv, fue alcanzado por un cohete. Otras seis personas resultaron heridas, según fuentes médicas. En las primeras horas del martes murieron otros dos civiles de este país por las acciones aéreas de Hamas.

Los palestinos denuncian una campaña israelí para desplazarlos de Jerusalén

Tanto los bloqueos durante el Ramadán como la amenaza de expulsiones son vistos por los palestinos como parte de una campaña de las autoridades israelíes para eliminar la presencia árabe en Jerusalén. De hecho, las políticas de Israel hacia los palestinos fueron calificadas de “crímenes de apartheid” por la organización Human Rights Watch (HRW), en una declaración sin precedentes publicada el 27 de abril.

Hamas promete “infierno” en Ascalón, si Israel sigue matando a civiles

Las sirenas continuaron sonando el martes por la tarde en las comunidades israelíes adyacentes a Gaza. El brazo armado de Hamás juró que convertiría la ciudad israelí de Ascalón en “un infierno” si los ataques israelíes dejaban víctimas civiles en Gaza.

Benjamín Netanyahu continuará con represalias contra la Franja de Gaza ante cohetes de allí, en escalada militar que ya causó al menos 30 muertos, 28 de ellos palestinos y dos israelíes. Otro palestino murió hoy en Cisjordania.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, declaró que “todas las partes deben bajar las tensiones y tomar medidas prácticas para calmar la situación”.

La ONU dijo el martes estar “profundamente preocupada” y condenó “cualquier incitación a la violencia”. Francia insta a Israel a utilizar una fuerza “proporcional” en Jerusalén Este.

Fuentes diplomáticas afirmaron a la AFP que las Naciones Unidas, con la ayuda de Catar y Egipto, han iniciado una mediación con las partes “interesadas” con el fin de lograr una distensión. Los ataques israelíes provocaron este martes manifestaciones de protesta en Jordania, Sudáfrica y Túnez y otros países.

Fuentes: france24.com / EFE / dw.com / AlJazeera / Le Point