El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó una propuesta “para poner fin a la pandemia”, acelerando las campañas de vacunación con el objetivo de inmunizar al menos al 40% de la población mundial a fines de año y hasta el 60% a mediados de 2022, lo que supondría un costo de unos 50.000 millones de dólares.

“Es bien sabido que no puede haber un final duradero a la crisis económica sin un final a la crisis de la salud. La política antipandémica es, por tanto, política económica”, han señalado la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y la economista jefe de la institución, Gita Gopinath, en su presentación de la propuesta.

“Poner fin a la pandemia es un problema que se puede resolver, pero requiere una mayor acción mundial coordinada”, añadieron.

Para alcanzar las metas de vacunación planteadas, la institución recomienda proporcionar subvenciones adicionales por importe de al menos 4.000 millones de dólares al programa COVAX, así como garantizar el libre flujo transfronterizo de materias primas y vacunas terminadas, ya que las restricciones a la exportación están poniendo en peligro el acceso a las vacunas para miles de millones de personas.

Asimismo, el FMI propone que los países donen de manera inmediata sus excedentes de vacunas, algo que podría suponer el reparto de alrededor de 1.000 millones de dosis este año, incluso si los países dan preferencia a sus propias poblaciones.

Por otro lado, la institución plantea la necesidad de realizar inversiones para diversificar y aumentar la capacidad de producción de vacunas en mil millones de dosis a principios de 2022, lo que supondría unos 8.000 millones de dólares, mientras que ampliar la vigilancia sistémica de la cadena de suministro con planes de contingencia concretos para abordar posibles mutaciones o problemas en la cadena de suministro supondría una inversión de unos 3.000 millones de dólares.

De su lado, el mayor coste previsto por el FMI sería el relacionado con la realización de pruebas generalizadas y la implementación de medidas sanitarias y terapias suficientes, así como para la preparación del despliegue de vacunas, que supondrían unos 30.000 millones de dólares.

“Salvar vidas y medios de subsistencia no debería necesitar ninguna justificación, pero un final más rápido de la pandemia también supondría inyectar el equivalente a 9 billones de dólares en la economía mundial para 2025 debido a una reanudación más rápida de la actividad económica”, han defendido.

A este respecto, Georgieva y Gopinath han señalado que, si bien las economías avanzadas probablemente gastarían más en este esfuerzo, también obtendrían el mayor retorno de la inversión, capturando el 40% de estos 9 billones de dólares adicionales en ganancias de PIB agregadas y alrededor de 1.000 millones de dólares en ingresos fiscales adicionales.

Por Manuel Cabrera

Fuentes: biobiochile.com / Agencia UNO