El gobierno de Etiopía hizo un llamado este jueves (01.07.2021) a los rebeldes del Tigray a que se unan al cese de las hostilidades unilateral que el gobierno de Adís Abeba decretó esta semana, al tiempo que las agencias internacionales de ayuda intentan llegar a cientos de miles de personas que corren el riesgo de morir de inanición en medio de la crisis.

Las tropas del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (FLPT) tomaron el lunes el control de Mekele, la capital regional de Tigray, lo que supuso un giro tras casi ocho meses de conflicto entre las antiguas autoridades regionales y el gobierno nacional. Esa misma jornada, el ejecutivo federal decidió declarar un “alto el fuego unilateral” al que el FLPT no se plegó.

“La decisión de suspender las hostilidades se tomó unilateralmente, por nuestra parte. Pero, por supuesto, para poner en marcha totalmente un alto el fuego, hacen falta dos, como en un tango”, declaró esta jornada el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores etíope, Dina Mufti. “Le toca reaccionar a los adversarios para que el alto el fuego pueda ser puesto en marcha de forma efectiva”, insistió.

Urge entregar ayuda

El cese de las hostilidades fue calificado como “una broma” por los rebeldes el martes, y este jueves el portavoz Getachew Reda aseguró que “las operaciones militares siguen su curso, y el número de prisioneros de guerra sube minuto a minuto”. El funcionario agregó que “estamos acercándonos tanto al oeste como el sur de nuestro territorio y seguiremos hasta liberar totalmente cada centímetro cuadrado del Tigray”.

Mekele quedó bajo control del Ejército federal el 28 de noviembre, tres semanas después de que el primer ministro Abiy Ahmed -premio Nobel de la Paz 2019- lanzara una ofensiva para expulsar a las autoridades locales del FLPT, a las que acusaba de haber atacado a soldados federales. Pero el 18 de abril, los rebeldes pro-FLPT lanzaron una ofensiva y a fines de junio recuperaron la ciudad.

El conflicto ha dejado miles de muertos y, según la ONU, al menos 350.000 personas pasan hambre en la región, aunque el gobierno etíope lo niega. “Estamos muy preocupados por las implicancias que pueda tener el desarrollo de la guerra en el acceso de ayuda humanitaria a zonas donde la población corre peligro”, dijo Gemma Connell, directora de la Agencia de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios del Sur y Este de África.

Fuentes: AFP / Reuters / dw.com / WION