El presidente tunecino, Kais Said, anunció este domingo (25.07.2021) por sorpresa el cese del primer Ministro, Hichem Mechichi, y la suspensión del Parlamento así como la retirada con efecto inmediato de la inmunidad parlamentaria de todos los diputados “para recuperar la paz social y salvar al Estado y la sociedad”.

“La Constitución no me da la posibilidad de disolverlo (Parlamento) pero no me impide suspenderlo”, defendió el mandatario al término de una reunión urgente con altos cargos del Ejército y de las fuerzas de seguridad.

Said aseguró que asumirá la presidencia del Ejecutivo con ayuda de un nuevo primer Ministro, que él mismo nombrará, durante el periodo de transición.

El presidente defendió hacer uso del artículo 80 de la constitución que recoge que “en caso de peligro inminente que amenace la nación, la seguridad o la independencia del país y obstaculice el funcionamiento regular de los poderes públicos, el presidente de la República puede tomar las medidas necesarias ante las circunstancias excepcionales tras consultar con el jefe de Gobierno y el presidente del Parlamento”.

Según el texto, el objetivo es garantizar el regreso a un funcionamiento regular del poder público “lo antes posible” mientras que el Tribunal Constitucional, pendiente de creación desde 2015, debe supervisar dicho proceso y tomar la decisión con respecto a su extensión.

“Aunque la constitución recoge las condiciones, no queríamos llegar a esto (…) El pueblo hoy continúa su revolución en el marco de la legitimidad y trabajaremos para aplicar la ley sobre todo el mundo”, añadió el dignatario y antiguo profesor de Derecho Constitucional.

“Golpe de Estado”

En declaraciones a la radio local “Mosaïque FM”, uno de los principales líderes del partido islamista Ennahda, socio del Gobierno, Ali Al-Arayedh, calificó esta decisión de “golpe de Estado contra las instituciones del Estado”.

La decisión se produce después de que miles de ciudadanos protestaran en varios puntos del país para reclamar la dimisión del Gobierno y la disolución del Parlamento por su mala gestión de la crisis sanitaria y por el deterioro de las condiciones de vida lo que provocó enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad, que recurrieron al uso de gases lacrimógenos para su dispersión.

En varias localidades, como Kairouan (centro), Sfax (centro-este) y Tozeur (suroeste), los protestantes atacaron diferentes sedes regionales del partido islamista Ennahda, primera fuerza parlamentaria y socio del Gobierno, tras reclamar millonarias indemnizaciones para las víctimas de la dictadura.

Desde comienzos de año el país magrebí vive un bloqueo institucional después de que el Parlamento apoyara la remodelación del Ejecutivo, con cambios en once de sus 25 carteras, y de que el presidente, Kais Said, se negara a aceptarla al considerar que no fue consultado previamente y debido a las sospechas de conflicto de intereses que planean sobre algunos de los nuevos miembros.

La grave crisis económica que arrastra el país en los últimos años, agravada por la epidemia, ha obligado al Gobierno tunecino a pedir ayuda a la comunidad internacional ante la falta de vacunas y de equipos médicos para hacer frente a esta cuarta ola de coronavirus, que suma ya más de 18.000 víctimas, la tasa más alta de mortalidad del continente según la Organización Mundial de la Salud.

Varios enfrentamientos sacudieron este lunes (26.07.2021) las inmediaciones del Parlamento tunecino, un día después de que el presidente Kais Said suspendiera la actividad parlamentaria y destituyera al primer ministro, sumiendo a la joven democracia en una crisis política.

El domingo por la noche, tras una jornada de manifestaciones en numerosas ciudades del país, el presidente Saied anunció que “suspendía” la actividad del Parlamento durante 30 días. Además, destituyó al jefe del gobierno, Hichem Mechichi, en un contexto de fuerte descontento popular por la gestión de la crisis social y sanitaria por parte del Ejecutivo.

Este lunes, frente al Parlamento, en la ciudad capital de Túnez, varios centenares de seguidores del presidente Said impidieron que los simpatizantes del principal partido parlamentario, Ennahdha, se acercaran a su jefe, Rached Ghannouchi, que también es presidente del Parlamento, según observaron periodistas de la AFP.

Al Jazeera denuncia el asalto de su oficina por la policía tunecina

La cadena de televisión catarí Al Jazeera denunció hoy (26.07.2021) que fuerzas de seguridad tunecinas “tomaron por asalto” su oficina en la capital y expulsaron a sus empleados pocas horas después de que el presidente de la República, Kais Said, anunciara la destitución del Gobierno y la disolución del Parlamento.

“No recibimos ningún aviso previo del desalojo de nuestra oficina por parte de las fuerzas de seguridad”, afirmó Al Jazeera en su cuenta de Twitter y explicó que agentes vestidos de civil entraron al local sin una autorización judicial, confiscaron las llaves y obligaron a los periodistas a apagar los teléfonos y ordenadores.

Por su parte, la organización no gubernamental Reporteros sin Fronteras, se pronunció en Twitter al respecto, donde señalan el cierre de la oficina del medio de comunicación en la capital tunecina y piden el respeto a la libertad de prensa. 

Creciente tensión frente al Parlamente tunecino

El Ejército impidió esta madrugada la entrada al Parlamento a varios diputados, incluido el presidente de la cámara y líder del partido islamista Ennahda, Rached Ghannouchi, que anunció esperar sentado desde su vehículo situado frente al edificio a la espera de poder acceder.

Pese a un importante despliegue policial, decenas de seguidores del presidente y militantes de Ennahda se agolparon en las inmediaciones de la Asamblea y protagonizaron intercambios de piedras en los que varios ciudadanos resultaron heridos.

Fuentes: EFE / Reuters /dw.com / Al Jazeera / African Narratives / The New Arab