Con su reunión social en la quinta de Olivos, el mandatario argentino violó el decreto de aislamiento impuesto por su gobierno y la Constitución. Podría enfrentar hasta dos años de cárcel, según advierten abogados constitucionalistas

No valió la pseudo disculpa de Alberto Fernández por su reunión social en la quinta de Olivos mientras el resto del país estaba encerrado por la estricta cuarentena impuesta por la pandemia. Tampoco que culpara a su pareja, Fabiola Yáñez, por convocar a «un brindis, que no debió haberse hecho». Más allá de la polémica, está la posibilidad de enfrentar un juicio político por «categórico mal desempeño» de la función pública.

El mandatario no solo desacató una norma impuesta desde su gobierno, también violó la Constitución, según los expertos. «En este caso es la misma autoridad que emitió la orden la que desobedece y tiene una pena de 6 meses a dos años, es un delito excarcelable», explicó el especialista en Derecho Constitucional, Felix Lonigro, a Clarín.

La foto tomada en julio de 2020 y publicada el jueves por un canal de televisión local muestra a Fernández con la primera dama, Fabiola Yáñez, en la residencia presidencial en las afueras de Buenos Aires junto a varios amigos en modo celebración. Nadie en la foto lleva puesto mascarilla.

Es evidente que hubo un descuido, que se cometió un error, que no debería haber pasado, que estuvo mal”, dijo el viernes por la mañana el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en una entrevista radial, sin llegar a disculparse en nombre de Fernández.

Los líderes de la oposición ahora amenazan con iniciar un proceso de juicio político en el Congreso, argumentando que el presidente violó las regulaciones que estableció para contener la propagación del virus. Si bien es muy poco probable que el juicio político avance dada la capacidad de la coalición gobernante para bloquearlo en la cámara baja, la solicitud llega solo tres meses antes de las elecciones de mitad de período.

Fernández implementó una de las cuarentena más estrictas del mundo a partir de marzo de 2020, cerrando parques públicos, suspendiendo casi todos los viajes nacionales e internacionales y no permitiendo ningún tipo de reunión social. La estrategia no logró contener el virus y ahora Argentina es uno de los países más afectados por el COVID-19, con más de 108.000 argentinos que han muerto a causa de la enfermedad.

El índice de aprobación del presidente ha caído a alrededor de 34% desde un máximo de 57% al comienzo del confinamiento argentino, según una encuesta publicada el 8 de agosto por la consultora Management & Fit.

Un portavoz del presidente no respondió a una solicitud de comentarios.

Fuentes: Bloomberg / infobae.com / panampost.com