En las últimas horas, la Justicia de Córdoba revocó parcialmente este miércoles el sobreseimiento del periodista Eduardo Prestofelippo, más conocido como “El Presto”. El también influencer será procesado por incitar al odio y a la violencia con una serie de tuits, en supuesto tono de amenaza. Uno de ellos, contra la vicepresidente Cristina Fernández.

Así lo resolvió la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, que le ordenó al juez Alejandro Sánchez Freytes que impute a Prestofelippo por el delito de “incitación a la violencia colectiva y aliento al odio de personas por sus ideas”. Asimismo, le solicitaron que se pronuncie “sobre la prisión preventiva y embargo” con el fin de garantizar el proceso.

El fiscal federal N° 2 de Córdoba Maximiliano Hairabedian consideró dos posteos (*) e imputó a Prestofelippo por “Incitación a la violencia colectiva y aliento al odio de personas por sus ideas” y “amenazas”. No obstante, Sánchez Freytes lo sobreseyó al entender que no configuraban las figuras penales y que se trataba de acciones dentro del marco de la libertad de expresión.

(*)Nombrando a Cristina Kirchner: “Vos no vas a salir VIVA de este estallido social. Vas a ser la primera -junto con tus crías políticas- en pagar todo el daño que causaron. TE QUEDA POCO TIEMPO”, rezaba el polémico tuit publicado en un contexto en el cual se trataba la reforma judicial en el Senado.

(*)Respecto a los grupos de izquierda: “Con los líderes y los seguidores de la izquierda progre (sea de EE.UU o de Argentina, de Chile o de Francia, etc) no se debate, SE LOS ANIQUILA. Intentan arrebatarte tu LIBERTAD, tu PATRIA, tu FUTURO y tu DIGNIDAD como ser humano. Más de 100 años de historia mundial lo demuestran”

Prestofelippo tuvo que explicar que sus palabras respecto a Cristina Kirchner siempre tuvieron un matiz político y las consideró como una amenaza a la Vicepresidente.

A pesar de haber sido sobreseído ya que se consideró que sus manifestaciones encuadran dentro del marco de la libertad de expresión la “justicia” argentina busca castigarlo o acallarlo.

Fuentes: periodicotribuna.com.ar / viapais.com.ar