Una empresa disfuncional, con cero transparencia y que opera saltándose hasta sus propias reglas. Es el resumen que deja la nueva oleada de revelaciones de los ‘Facebook Papers’, miles de documentos filtrados por la ex empleada Frances Haugen enviados al Congreso de EEUU y que ahora han sido publicados por un consorcio de medios internacionales, entre ellos ‘The New York Times‘, ‘FT‘, Bloomberg o la CNN. Entre la nueva información que ha visto la luz, destaca el enorme problema de la red social con los discursos del odio y cómo oculta su verdadero alcance, su incapacidad para desarrollar algoritmos que funcionen de verdad, o la preocupación interna por los datos que muestran como cada vez más gente joven abandona la plataforma.

El gigante de las redes sociales “Facebook” enfrenta una tormenta de críticas desde que su ex empleada Frances Haugen filtró estudios internos que muestran que la empresa conocía el daño potencial que provocaban sus sitios web, lo que llevó a legisladores estadounidenses a renovar la presión para su regulación.

Los informes de este lunes culpan al jefe de Facebook, Mark Zuckerberg, de que la plataforma se doblega a los censuradores estatales en Vietnam, permite que el discurso de odio aumente a nivel internacional debido a deficiencias lingüísticas y sabe que su algoritmo alimenta la polarización tóxica en línea.

“Los Facebook Papers son tan condenables, tan inquietantes, tan repugnantes, y deberían conducir a una rápida acción a nivel federal”, tuiteó la profesora de derecho de la Universidad de Fordham Zephyr Teachout, refiriéndose al apelativo que se le ha dado a la filtración de información de la empresa.

Los hallazgos incluyen las alarmas de los empleados ignoradas aviesamente, discurso de odio y desinformación, así como sus omisiones a la hora de evitar que los políticos y celebridades estadounidenses publiquen cualquier cosa que quieran en las redes sociales a pesar del incumplimiento de las políticas de edición.

Los documentos también revelan el llamamiento de los empleados para detener las publicaciones que incitan a la violencia en países de alto riesgo como Etiopía, pero también informes de trata de personas en 2018.

Los documentos revelan cómo se han utilizado los servicios de Facebook para difundir el odio religioso en India. La investigación realizada dentro de la red social ha puesto de relieve cómo el material antiislámico en la plataforma está muy extendido y cómo se difundieron los contenidos que incitaban al «odio y la violencia».

Un momento crítico para Facebook

Organizaciones periodísticas como los diarios The New York Times, The Washington Post y Wired se encuentran entre los que han recibido acceso al conjunto de documentos internos de Facebook que Haugen filtró originalmente a las autoridades estadounidenses y que fueron la base de una serie de mordaces artículos del periódico The Wall Street Journal.

Facebook calificó la información como una publicación parcial de sus estudios internos cuyo objetivo era el de crear una impresión negativa e inexacta sobre la red social, utilizada por miles de millones de personas.

La empresa tiene previsto publicar durante este lunes sus ganancias trimestrales, que se dispararon durante la pandemia por el uso en masa de herramientas online por parte de la gente, que buscó resguardarse en casa del virus.

Haugen, que declarará ante los legisladores británicos este lunes, ha dicho en repetidas ocasiones que la empresa antepone su continuo crecimiento y, por tanto, los beneficios, al bienestar y la seguridad de los usuarios.

Tras bambalinas

Facebook ya se ha visto afectado por grandes crisis, pero las revelaciones sobre lo que sucede tras bambalinas de la compañía ha alimentado un frenesí de informes mordaces y un renovado impulso de los legisladores estadounidenses para tomar medidas en la regulación de las redes sociales.

El artículo de The Washington Post publicado el lunes afirmaba que Zuckerberg había firmado personalmente una iniciativa del gobierno autoritario de Vietnam para limitar la difusión de las llamadas publicaciones “antiestatales”.

Un informe de Politico calificó los documentos como un “tesoro para la lucha antimonopolio de Washington” contra la plataforma, revelando charlas internas de los empleados sobre el dominio global de Facebook.

Los críticos de Facebook se abalanzaron la semana pasada sobre un informe según el cual la red social planea cambiar de nombre, argumentando que podría estar buscando distraer de los recientes escándalos y controversias.

El informe del sitio web The Verge, que Facebook se negó a confirmar, decía que la compañía pretendía mostrar su ambición de ser algo más que un sitio de redes sociales.

Pese a las numerosas controversias que ha enfrentado Facebook, las autoridades de Estados Unidos no han creado una nueva y sustancial legislación para regular las redes sociales.

La compañía se ha recuperado de otros escándalos como el de Cambridge Analytica, una consultora británica que utilizó los datos personales de millones de usuarios de Facebook para dirigir anuncios políticos.

En ese caso, Zuckerberg acudió a Washington para pedir disculpas y la empresa acordó con los reguladores estadounidenses un pago de 5.000 millones de dólares.

Facebook a menudo no comprende cómo funcionan sus algoritmos

Varios documentos muestran a Facebook perplejo por sus propios algoritmos.

Un memorando de septiembre de 2019 encontró que los hombres estaban ocupando un 64 por ciento más de puestos políticos que las mujeres en «casi todos los países», y el problema era particularmente grande en los países africanos y asiáticos.

Si bien era más probable que los hombres siguieran cuentas que producían contenido político, el memorando decía que los algoritmos de clasificación de feeds de Facebook también habían jugado un papel importante.

Una nota de junio de 2020 encontró que estaba «virtualmente garantizado» que los «principales sistemas de Facebook muestran sesgos sistémicos basados en la raza del usuario afectado».

Quizás la clasificación de las fuentes de noticias está más influenciada por las personas que comparten con frecuencia que por las que comparten y se involucran con menos frecuencia, lo que puede correlacionarse con la raza. Eso da como resultado que se priorice el contenido de ciertas razas sobre otras.

Fuentes: biobiochile.cl / RFI / arstechnica.com / elconfidencial.com /