El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, puso este lunes su firma en la solicitud para la entrada del país en la Unión Europea (UE).

“Es un momento histórico”, dice un mensaje de la Rada Suprema (el Parlamento ucraniano) en Telegram.

Las autoridades de ese país acudieron a esta aplicación para divulgar información oficial en medio de la invasión de Vladimir Putin.

A través de esa cadena también se compartió una fotografía del mandatario ucraniano en el momento de la firma del documento.

Kiev ha pedido acelerar este proceso como respuesta a la ofensiva que hoy cumplió su quinto día.

Zelenski mantiene contacto constante con líderes europeos y por ello en Bruselas son conscientes que la solicitud para pedir la adhesión está en “fase final de preparación”.

Según fuentes europeas, se espera que esta llegue de manera “inminente”.

¿Qué pasa ahora?

La recepción de una petición formal activaría los procesos que establecen los tratados europeos para examinar una candidatura.

Se trata de un proceso abierto, según el artículo 49 del Tratado de la UE.

¿A quiénes apunta, específicamente? A todo país europeo que respete los valores fundamentales de la UE y se comprometa a promoverlos.

La petición debe dirigirse al Consejo del bloque que, por unanimidad, debe dirigirse a la Comisión Europea.

¿Para qué? Para pedir un dictamen sobre la candidatura en cuestión antes que la decisión definitiva vuelva al seno de “los Veintisiete”.

Todo esto suena largo y engorroso, pero fuentes consultadas por EuropaPress han asegurado que está la disposición de evaluar una eventual petición de Ucrania “muy rápidamente” en el Consejo.

Con eso se podría decidir si corresponde pedir al Ejecutivo comunitario una “opinión urgente” sobre el caso concreto.

Pasos finales para entrar a la UE

Según las reglas de la UE, una vez que una petición de adhesión llega al Consejo de la UE, la presidencia de turno, en este caso Francia, debería informar al resto de socios y notificar la demanda también al Parlamento Europeo y a los parlamentos nacionales.

A continuación, los ministros de Asuntos Exteriores serían los encargados de evaluar el caso y decidir si pedir el dictamen de Bruselas.

En el caso de la opinión de la Comisión es una fase que requiere habitualmente de un plazo de entre quince y dieciocho meses.

Sin embargo, fuentes europeas indican que no se trata de un plazo cerrado y puede alargarse o ser “significativamente más corto” atendiendo a consideraciones “políticas”.

Por Emilio Lara

Fuentes: biobiochile.cl / EFE / Europa Press