Azerbaiyán e Irán han estado haciendo sonar tambores de guerra e intercambiando retórica hostil en semanas de aumento de tensiones. El 2 de noviembre, los Servicios de Seguridad del Estado de Azerbaiyán (SSS) detuvieron a un grupo de 19 hombres que supuestamente estaban entrenados para chantajear y otros actos violentos en el territorio de Azerbaiyán. Los Servicios de Seguridad del Estado sostuvieron que el grupo estaba controlado por loa Servicios Especiales iraníes y que estaba armado. El 7 de noviembre, las autoridades de Irán acusaron a un azerbaiyano de orquestar el ataque al altar de Shah Cheragh, en el que murieron 15 personas y otras 40 quedaron heridas.

En octubre, Azerbaiyán inició ejercicios militares en la frontera entre Azerbaiyán e Irán. La medida fue considerada una represalia a los ejercicios militares que Irán inició el 17 de octubre de 2022, en su frontera con Azerbaiyán.

Las tensiones no son nuevas. En 2021, los dos países intercambiaron declaraciones virulentas y demostraron su poderío militar en otro ejercicio militar de revancha.

Irán y Azerbaiyán están divididos por una frontera de 700 kilómetros. Partes de este territorio y los caminos de entrada estuvieron mucho tiempo bajo control de Armenia tras la primera guerra de Karabaj, que terminó con el cese al fuego de 1994. En 2020, después de los 44 días de la segunda guerra de Nagorno-Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán, Azerbaiyán recuperó el control de grandes partes de este territorio, incluidos caminos de entrada y tierra en la frontera iraní.

Azerbaiyán también se molestó por las percepciones de que Teherán respaldó a Armenia durante el reciente conflicto también, como durante la primera guerra de Karabaj.

En septiembre de 2021, Azerbaiyán decidió imponer un impuesto de rutas a las camiones iraníes que usaban carreteras que ahora están bajo control de Azerbaiyán. Cuando Armenia controlaba esos caminos, los vehículos podían pasar libremente sin tener que pagar impuesto alguno.

Luego de los comentarios del presidente Ilham Aliyev de crítica a los camiones por usar esa ruta “ilegalmente” antes de la segunda guerra de Karabaj, el comandante de las fuerzas de tierra iraníes, Kioumars Heydari, anunció el inicio de ejercicios militares en sus fronteras con Azerbaiyán y Armenia, según informa la agencia turca Anadolu.

En respuesta, el presidente Aliyev criticó los ejercicios militares iraníes y dijo a la agencia Anadolu: “Cada país puede realizar ensayos militares en su propio territorio. Es su derecho soberano. Pero ¿por qué ahora y por qué en nuestra frontera?”.

En un artículo para Responsible Statecraft al momento de las tensiones de 2021, el analista político Eldar Mamedov agregó, «los tambores de guerra y la retorica hostil» era una señal de «mayores cambios en la relación» entre los dos países:

Aunque los juegos de guerra y los insultos han amainado, las diversas opciones geopolíticas siguen empujando a Bakú y Teherán en direcciones opuestas, lo que aumenta los riesgos de erupciones periódicas en el futuro.

La escalada más reciente es una de esas erupciones previstas por Mamedov. Dada la historia de las problemáticas relaciones entre ambos países y su incapacidad para resolver los problemas preexistentes, los dos países seguirán enfrentando tensiones, dijo Mamedov en una entrevista con Cilivnet en septiembre de 2022.

A mediados de 2022, la cuestión fronteriza volvió a estar en el orden del día con el tuit del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei:

«Nos alegramos de que Karabaj vuelva a Azerbaiyán. Por supuesto, si hay una política destinada a bloquear la frontera entre Irán y Armenia, la República Islámica se opondrá ya que esta frontera es una ruta de conexión de mil años.»

El tuit se refería a las declaraciones de Alí Jamenei del 19 de julio al margen de una cumbre tripartita en Teherán entre los líderes de Rusia, Teherán y Turquía. A Teherán le preocupa que la nueva línea de transporte construida por Azerbaiyán a lo largo de la frontera iraní pase por alto a Irán en el comercio entre Europa y Asia Central, según The Independent.

Irán también acusó a su vecino «de provocar el resentimiento entre la población azerí de habla turca de Irán».

El norte de Irán tiene poblaciones de etnia azerí, que constituyen la mayor minoría no persa de Irán. Durante la guerra de hace dos años, las personas de etnia azerí organizaron protestas en apoyo de la guerra en varias ciudades de Irán.

Desde mediados de 2022, los periódicos progubernamentales de Azerbaiyán han sido más abiertos con los llamados a la sucesión y de la intensificación del apoyo a un «movimiento de liberación nacional» en el sur de Azerbaiyán (o en el norte de Irán).

Vaya, hasta la televisión estatal.
————
La televisión estatal azerbaiyana promociona al autoproclamado «líder del sur de Azerbaiyán», antes prohibido en Bakú, que promete el fin del «régimen fascista persa de los mulás». Una escalada temeraria que no puede resultar en beneficio de Azerbaiyán.

Por su parte, los medios iraníes también se expresaron:

Los miembros del Consejo Islámico de Irán hicieron una serie de recomendaciones a Ilham Aliyev.
Los diputados del país respondieron sus reclamos publicados en los medios azerbaiyanos recientemente
.
—————-
La guerra propagandística entre Irán y Azerbaiyán está en pleno apogeo. Sahar TV publica una entrevista en video con diputados de Irán que hablan azerbaiyano. Uno dice que Irán también tiene derecho a hablar sobre los tratados de Gulistán (1813) y Turkmenchay (1828).

La referencia a los tratados de Gulistán y Turkmenchay es significativa. Ambos se firmaron durante las dos guerras entre los imperios persa y ruso (1804–1813 y 1826–1828). Luego de los dos tratados, Irán perdió el control sobre lo que ahora se conoce como el sur del Cáucaso a Rusia.

En 2013, legisladores iraníes buscaron «actualizar términos y condiciones» del tratado de Turkmenchay con el argumento de que el tratado cumplió su fecha de expiración de cien años.

Pero según Mamedov, esas no son llamadas serias y siguen en los márgenes de percepciones generales en Irán.

Mirando al futuro, el freno a la escalada está en manos de los líderes de cada país . En 2021, luego de una llamada de su contraparte, Hossein Amir-Abdollahian, al ministro del Exterior azerbaiyano, Jeyhun Bayramov, los dos funcionarios anunciaron un intento de reducir la escalada.

Esta vez, no hay señales de que las tensiones disminuyan. No por el momento, por lo menos.

Tras una reunión con el primer ministro armenio Nikol Pashinyan, que visitó Teherán el 1 de noviembre, el presidente de Irán, Ebrahim Raisi, declaró que «la región del Cáucaso forma parte de la historia, la civilización y la cultura de Irán y que la paz y la seguridad en la región son muy importantes para Irán». Antes de la llegada de Pashinyan, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Hossein Amir-Abdollahian, habló por teléfono con su homólogo azerbaiyano, Jeyhun Bayramov. Mientras ambos discutían asuntos bilaterales y regionales, Amir-Abdollahian también expresó la oposición de Irán a la «presencia de extranjeros» en la región, lo que algunos describieron como una referencia velada a Israel.

Por Arzu Geybullayeva

Traducción: Gabriela García Calderón Orbe

Fuente: globalvoices.org